Las bajas pensiones es otro de los motivos que frena la decisión de retirarse del magisterio.
Rosa Tula de la Gasca, de 77 años, se apresura en ordenar los álbumes, fotos viejas, hojas de apuntes y demás documentos que lucen esparcidos sobre un mesón. Son recuerdos y detalles recopilados durante los 10 años como maestra en diversos planteles y 46 como directora de la escuela fiscal Jaime Nebot Velasco, en Bolivia y la 13.
La limpieza la empezó a realizar de a poco, con la ilusión de que con el mandato 002, expedido en enero pasado por la Asamblea Constituyente y que regula las remuneraciones del sector público y personal docente, podría acogerse a la jubilación voluntaria del magisterio y recibir 42 mil dólares.
Pero sus expectativas se desvanecieron cuando el presidente Rafael Correa expidió el 5 de junio pasado el decreto ejecutivo 1127, que reforma el reglamento general a la Ley de Carrera Docente y Escalafón del Magisterio Nacional.
En este establece una bonificación para el maestro que se acoja de manera voluntaria y que va desde 12 mil dólares hasta los 24 mil dólares conforme la edad y los años trabajados. Pero esta tabla de jubilación va en decrecimiento.
Los 24 mil dólares es para quienes tengan más de 80 años de edad y más de 40 de servicio. Rosa no recibirá ese valor, pese a sus 56 años de trabajo. “Hemos sido burlados. Yo creí que la Constituyente iba a darnos una mejor vida a los jubilados, pero es un engaño”, comenta esta maestra de melena blanca y corta que en sus años mozos luchaba en las calles por un salario justo.
La misma decepción siente Rosario Salazar, directora del jardín de infantes fiscal Wither Navarro. Con 66 años de edad y 47 en el magisterio ya venía madurando la idea de retirarse, mas la detenían el pago de una deuda y las bajas pensiones. Ahora asegura que se jubilará si no tiene contratiempos, pero se irá desencantada porque estima que le darán $ 16.800.
En su jardín de infantes el año pasado se jubiló una maestra. “Aún no ha sido reemplazada porque la profesora que tenemos es temporal y firmó recién ayer (jueves) el contrato de abril a diciembre”.
En el 2006 se inició el plan de jubilación voluntaria, con el objetivo de que los docentes que estén en condiciones de retirarse reciban un incentivo de 12 mil dólares. Esto con la finalidad de que por cada docente que se jubile se desdoble esa partida y permita el ingreso de dos maestros de quinta categoría.
En los dos últimos años, 3.223 maestros se acogieron a la jubilación voluntaria. De este total, 816 fueron de Guayas. Para este proceso el Fondo de Cesantía del Magisterio (FCM) firmó un convenio con el Ministerio de Educación y el IESS y creó la ventanilla única de atención.
Gloria Vidal, viceministra de Educación, manifiesta que las partidas de los jubilados ya fueron desdobladas por el Ministerio de Finanzas, pero no se asignarán hasta que no concluya en julio el concurso de ingreso al magisterio. Mientras, añade, las direcciones provinciales de Educación deben contratar los reemplazos de los jubilados. En Guayas de los 816 jubilados en los dos último años, según datos del FCM, se han contratado solo 520 maestros que recién están firmando contrato y que aún no recibirán su pago.
Rocío Castro, directora provincial de Educación, justifica el retraso en el trámite debido a las inconsistencias descubiertas en el departamento financiero, además algunos maestros han sido reubicados y en otros casos no han entregado toda la documentación. “Cobrarán en julio”. Pero mientras espera Raúl Pinela, quien reemplaza a un jubilado en la escuela fiscal Sociedad Garibaldi, seguirá endeudándose para sobrevivir.
Maruja Palacios
jardín Alejandrina andrade valdés
“Aspiro a que el Presidente revea la decisión y gocemos de un retiro justo”.
Rosario Salazar Carcelén
Directora del jardín Wither Navarro
“Estoy de acuerdo que se den cambios sustanciales en el sistema, pero sería hermosa una salida digna”.