El equipo de amigos de Lionel Messi empató 7-7 con un combinado encabezado por Ronaldinho en el Partido de otra galaxia, un choque de exhibición en la ciudad oriental venezolana de Maturín.
El jugador más destacado fue Ronaldinho, quien hilvanó las dos primeras anotaciones de su equipo con certeros pases que remataron Baiano y Edmundo en los minutos 2 y 6, respectivamente, y haciendo gala de su destreza anidó en la red dos balones a los 12 y 54 minutos.
El brasileño Baiano también anotó a los 17 minutos, mientras que Julio Batista lo hizo a los 20 de penal y a los 45 en una jugada individual.
Por la oncena de Messi anotó el uruguayo Sebastián Abreu a los 7 y 29 minutos. El argentino Andrés DAleassandro aportó dos cañonazos de gol a los 26 y 30. Messi sumó un gol para su causa a los 32 minutos tras dejar regados a un par de defensores.
El argentino Leandro Lázaro empató 6-6 a los 52 minutos y luego a los 67 para el definitivo 7-7.
Con el técnico del seleccionado venezolano César Farías en el banco, el equipo de Messi también tuvo en sus filas a los argentinos Martín Palermo, Roberto Abbondanzieri y Fabricio Coloccini; el paraguayo Roberto Acuña, el colombiano Radamel Falcao García y los venezolanos Juan Arango, Giancarlo Maldonado y Jorge Rojas.
El conjunto de Ronaldinho incluyó a un grupo de compatriotas como Sampaío, Santos, Vampeta, y Jorge Luis, entre otros. Fueron dirigidos por el ex internacional brasileño Zico, otrora técnico del Fenerbahce de Turquía.
Ronaldinho fue reemplazado a los 56 minutos. Messi, en tanto, fue sustituido a los los 62 minutos, pero atendiendo el coro de voces que pedía su regreso, volvió a la cancha y jugó los cinco minutos finales.
"Fue maravilloso estar entre tantos amigos", dijo Ronaldinho a la prensa.
Messi expresó "felicidad de jugar con Ronaldinho, es un gran amigo".
"Creo que fue un partido lindo y la gente lo disfrutó, ninguno de los dos somos de aquí, pese a la lluvia, la gente vino y nos hizo sentir bien, queridos", agregó el astro argentino.
El argentino Horacio Elizondo, que dirigió la final del pasado mundial entre Italia-Francia, fue el árbitro principal.
El partido se disputó en el estadio Monumental de Maturín, a unos 550 kilómetros al este de Caracas. La asistencia se calculó en 40.000 espectadores.