A falta de dos fechas para que culmine la primera etapa del campeonato nacional de fútbol, Barcelona y Emelec sacan cálculos para saber si logran uno de los cuatro cupos de la liguilla final, tras una campaña irregular.
Eduardo Maruri aún confía en estar en la liguilla; dice que se sobredimensionó al Barcelona del 2008.
Las cosas no han cambiado mucho en Barcelona, respecto al año anterior. Como en el 2007, sus directivos suman, restan y multiplican para establecer posibilidades de clasificación a la liguilla. Los $ 10 millones que invirtió la nueva dirigencia canaria, presidida por Eduardo Maruri, para contratar refuerzos nacionales y extranjeros, no han sido suficientes para asegurar un cupo en la fase decisiva.
Actualmente, a dos fechas para que culmine la etapa inicial, los toreros están en peligro de perder uno de los cuatro cupos a la liguilla. En la segunda etapa los equipos serán divididos en dos grupos de seis y solo el primero de cada llave estará en el hexagonal final por el título.
Los amarillos ya no solo dependen de sus resultados, sino de otras combinaciones. Ante esta situación, Maruri confiesa que “nunca imaginé estar así. Ningún dirigente hubiera dicho que a estas alturas no estaríamos, por lo menos, clasificados a la liguilla”.
Aunque sostiene que, “la dirigencia hizo todo lo que podía hacer fuera de la cancha (contrataciones y estabilidad financiera”) y que “ahora la responsabilidad directa y el mérito serán de los jugadores y del cuerpo técnico”.
El directivo justifica el momento de Barcelona, lejano a las ilusiones generadas, cuando en noviembre pasado se señaló que se estaba formando “el equipo de la década”. Maruri indica que nunca se prometió que Barcelona saldría campeón en el 2008. “Nunca prometí algo que no puedo garantizar”, aclaró el presidente canario y agregó que algo de culpa también tuvo la afición y la prensa porque “se creó una expectativa grande, pero no porque los dirigentes dijéramos algo”.
Que Barcelona no funcionara como se pensó y que su pase a la liguilla se haya complicado, es “una lección de humildad para todos. Se sobredimensionó al plantel con las acciones gigantescas de la dirigencia -una Noche Amarilla brillante, el avión, nuestros jugadores- y una proyección que hizo la hinchada y los medios”, dijo Maruri.
Pese a los malos resultados Maruri aún cree que “las posibilidades matemáticas existen” y que de no lograrlo ahora ”aún queda la siguiente etapa” para clasificar a la liguilla.
“Yo sí compraría un guachito de la lotería apostando que vamos a estar en la liguilla”, vaticinó. Incluso, afirma que no conseguirlo sería “un fracaso deportivo”. Agrega: “Aunque no lo crean estoy con calculadora en mano en cada partido, sumando cada punto y los goles diferencia. Tengo que seguir soñando y siendo positivo”.
Jorge Bonard cree que Emelec sí irá a la liguilla; dice que las cosas no salieron como ellos querían.
Emelec no clasificó a la liguilla del 2007 y el panorama para llegar a la del 2008 es complicado. No ser incluidos en esa instancia es una posibilidad que no considera la dirigencia azul. Son sextos con 28 puntos, y cuando faltan dos fechas para que culmine la primera etapa, tiene un partido diferido ante Liga (Q), pero dependen de otros resultados.
Para Jorge Bonard, miembro de la Comisión de Fútbol, no ir al hexagonal le genera “preocupación” y sería un “fracaso parcial” para la dirigencia que encabeza Elías Wated.
“Nosotros asumimos un compromiso con los aficionados, pero lamentablemente en el fútbol no hay nada escrito y las cosas no han salido como pensábamos”, explicó.
¿Qué es lo que salió bien en la Corporación Capwell, que asumió en noviembre pasado? “No busco justificaciones a esta situación, pero hubo lesionados y el equipo quedó disminuido. Además, tuvimos que resolver inconvenientes” en varias contrataciones originalmente planeadas que no se concretaron.
“Por ejemplo, nos hace falta gol. Trajimos a Daniel Vega, goleador en Argentina, pero por las cosas del fútbol no ha podido demostrar su condición de anotador”, lamentó Bonard.
Sin embargo, el directivo no cree que Emelec haya fracasado en la fase inicial y es optimista sobre lo que puedan rendir en la segunda etapa.
“Se están haciendo correctivos. Ya hemos visto jugadores y conversado con empresarios, pero aún no firmamos nada. Habrá cambios, porque si no se hacen viendo que no se han logrado buenos resultados, significaría que estamos conformes y no es así”, expresó.
Bonard admitió que la directiva a la que pertenece “está en deuda” con los socios azules que la eligió el año pasado.
“La situación en el equipo cambiará, se están haciendo las gestiones para corregir porque estamos claros en que si algo no funciona es porque existe un error”, dijo Bonard.
También estimó que sería “perjudicial” que Emelec comparta el mismo grupo que Barcelona en la segunda etapa.
“Sería una lástima compartir grupo. Uno de los dos se quedaría en el camino. Sería perjudicial para el país porque ambos equipos ayudan en las taquillas y luchan por levantar al fútbol del Guayas”, indicó.