- JUN. 28, 2008 - Foto - Agropecuario - EL UNIVERSO
En los actuales momentos el maíz se paga por calidad, explicó el gerente de planta de Agripac, Fredy Soriano, comprador del grano en Quevedo.
Indicó que el proceso es sencillo y transparente, pues se paga el precio justo. Los agricultores llegan de sus fincas a la planta, allí se hace un primer muestreo para comprobar la calidad, esto es, las impurezas y humedad y con un aparato especial se detectan estas dos características del grano.
Si es aceptado y reúne las condiciones de calidad exigidas, ingresa a las instalaciones y pasa a la báscula para comprobar la cantidad, allí es registrado y el maíz sigue a unas tolvas, donde se hace una nueva clasificación para el análisis oficial en laboratorio y comprobar los parámetros de calidad que darán el precio que se pagará.
Los descuentos van de acuerdo a los contenidos de humedad e impurezas con los que llega, manifestó Soriano.