Presencia de virus en diferentes zonas ocasionó este año una fuerte reducción de siembras de melón, sandía y pepino.
Las lloviznas de los santos Juanes, días nublados y frescos, son el entorno de quienes madrugan a recoger maíz amarillo, arroz, algodón, tomate, pimiento y maní, la campaña de invierno en estos momentos.
Las óptimas proyecciones de siembra del segundo semestre del 2008, para la mayoría de estos rubros, se deben a las abundantes lluvias que dejaron llenos los reservorios y bien húmedos los suelos, pero sobre todo a los buenos precios, que aunque no llegan a la medida justa para quien más se esfuerza y arriesga, son motivo suficiente para volver a sembrar en el verano.
Freddy Cedeño, ex presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Manabí, calificó como favorable el balance de cosechas en la provincia.
Destacó lo acontecido con el maíz, área cultivada que creció a unas 60.000 ha y de las que se perdió el 30% por las inundaciones en los valles de los ríos Portoviejo y Carrizal-Chone. Anotó que manejan el cultivo con un mejor criterio técnico lo que ha duplicado los rendimientos (80-100 qq/ha).
La inversión por hectárea fluctúa de $ 800 a $ 1.000 y el precio ha repuntado hasta los $ 14/qq. “Como nunca antes se ocupará la misma área en la campaña veranera, contando con riego y ocupando zonas en donde años atrás se dedicaban a cucurbitáceas (melón, sandía, pepino)”, dijo.
Sobre estos renglones, anotó que de 3.000 ha no hay sembradas más de 500, por el miedo a que se repitan las grandes pérdidas ocasionadas por virosis.
Sobre el tema del arroz, indicó que también hay un despunte, se inicia la recolección en el Valle de Rocafuerte, Sequita, Correagua y Chaporotó, y el área sobrepasó las 5.000 ha. En verano se cultivarán entre 2.500 y 3.000 hectáreas, una zona mayor por el mismo asunto de las cucurbitáceas.
“Sembrarlas en Manabí es jugarse la lotería”, dijo. Como novedad mencionó la prestación del servicio de pequeñas cosechadoras y sembradoras chinas.
Cedeño no le ve perspectivas a la soya, debido a que todavía es un vegetal desconocido para los agricultores y al cual las autoridades no le hacen mayor promoción. “Es un error, por sus bondades alimenticias y comerciales. Ha tenido la misma decadencia del algodón”.
El pimiento ha mantenido su hectareaje (1.500 ha) por su atractivo precio; contrario a esto, el tomate de mesa, cuyas variaciones del costo ahora aprietan a los productores.
El maní es el segundo rubro de importancia en Manabí, con alrededor de 25.000 ha labradas. Parece que se recuperará este año la superficie manicera siempre y cuando el Instituto Autónomo de Investigaciones Iniap surta de semilla.
La cebolla perla tuvo los mismos tropiezos del maní, se cerraron las exportaciones a Venezuela y esto causó graves perjuicios económicos.
En el 2008 empiezan a germinar los semilleros en las pocas parcelas que no sumarán más de 500 ha de 1.000 que se cultivaron el año pasado.
Aunque la oferta de crédito del Banco Nacional de Fomento mejoró, a esto no correspondió el productor.