La estadounidense Venus Williams, defensora del título, y la serbia Jelena Jankovic, segunda cabeza de serie, se clasificaron este sábado para los octavos de final de Wimbledon, la primera sin problemas, la segunda con un poco más de trabajo.
Williams ganó de nuevo en dos sets, esta vez ante la española María José Martínez, por 6-1, 7-5. Con las eliminaciones de Daniela Hantuchova y sobre todo de Maria Sharapova, su parte del cuadro está bastante despejada.
Su rival en la próxima ronda, la moscovita Alisa Kleybanova, disputa su tercer torneo de Grand Slam y su primer Wimbledon, aunque está en un progreso constante: fuera del Top 150 a principios de año, es ahora la 42ª jugadora mundial.
La primera cabeza de serie que la mayor de las Williams es susceptible de afrontar es la serbia Jelena Jankovic, segunda favrita, pero que todavía no ha demostrado tener las cualidades para imponerse sobre hierba, y que cedió el primer set ante la joven danesa Caroline Wozniacki este sábado (2-6, 6-4, 6-2).
Williams impresionó especialmente por la potencia de su saque, con servicios a más de 200 km/hora. "Si sólo fuera potente, no sería suficiente. Pero es cierto que esta potencia es una bendición para mi juego", declaró la estadounidense.
Interrogada sobre las posibilidades de que ella o su hermana se coronen campeonas este año, respondió: "Son fantásticas desde el inicio".
Jankovic tuvo que recibir atención médica durante su partido contra Wozniacki, y no parecía muy optimista después de su victoria y antes de enfrentarse a la tailandesa Tamarine Tamasugarn, que disputará su séptimo octavo de final en Wimbledon, fase que nunca ha superado.