- JUN. 28, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Cinthya Katiuska Aroca Mora, de 12 años, falleció tras ser arrollada el pasado jueves por un bus de la línea 17 al llegar a su estación, ubicada en Durán.
Luis Aroca, padre de la víctima, contó que su hija salió de su colegio a las 18:30, en donde estudiaba el 8º año básico, y tomó el bus de la línea 17-4 para regresar a su domicilio, ubicado en la cooperativa Una sola Fuerza, en este cantón.
“Cuando llegó a la estación la niña se bajó, pero el bus retrocedió para virar y fue cuando la arrolló”, lamentó el progenitor, ayer en la morgue de tránsito.
Víctor Cruz, amigo de la familia, comentó que el chofer del colectivo iba con el radio en alto volumen y por ello no se percató de que le avisaban que la menor estaba atrás.
“Cinthya cruzaba la calle por atrás del bus cuando viraba y el chofer retrocedió sin darse cuenta que ella pasaba. Tenía el volumen alto y no escuchó el grito de la gente”, dijo Cruz.
“El chofer arrancó al percatarse del accidente y la arrastró 30 metros...; no sabemos quién es el responsable, porque el conductor huyó, aunque los representantes de la cooperativa se encargarán de todos los gastos”, manifestó Aroca.
En otro caso, luego de cinco días de agonía, Lupercio Alvarado Alvarado falleció ayer en el hospital del Seguro Social, donde fue asilado el sábado pasado tras un percance en moto.
Por versiones de sus familiares, Alvarado, de 37 años, se dirigía en moto a Paján (Manabí), y no se percató que a lo ancho de la vía había una soga colocada, con la cual se impactó y luego cayó al pavimento.
“En el lugar organizaban un bingo y para que nadie pase por el sitio, extendieron una soga de lado a lado, la que Lupercio no alcanzó a ver”, contó su hermana Antonia Alvarado.
La víctima fue trasladada por los familiares al hospital y falleció, porque el fuerte golpe en la cabeza. Él era agricultor y vivía en Manabí con su esposa.