Sábado 28 de junio del 2008 Sucesos

Niña acusó a padrastro de matar a su hermano

MONTECRISTI, Manabí

En Montecristi la Policía detuvo a un hombre a quien una menor señala como asesino.

En silencio, Paulo Chilán, de 40 años, y acusado de matar supuestamente a su hijastro identificado como Gregorio Holguín Máxima, solo atinó ayer a mirar fijamente a su conviviente después de  que lo llevaron a la Policía de Montecristi.

Al sitio llegó sin esposas, con los zapatos enlodados y cubierto por prendas manchadas de grasa. Es mecánico.

En las oficinas policiales  también estaba su conviviente, Vicenta Máxima, madre de Gregorio, quien desapareció hace cuatro meses, a los 13 años.

Los moradores del barrio San José, ubicado en una de  las faldas del cerro Montecristi, que se extiende en los alrededores de la vía secundaria  de acceso a Ciudad Alfaro, dejaron de ver al menor en febrero pasado, cuando terminó las clases.

Pero las versiones de que Chilán mató a su hijastro recién empezaron a divulgarse con fuerza  hace tres semanas.

La alerta comenzó porque la hermana del menor desaparecido, una niña  de 9 años, le contó a sus compañeros y maestras que observó cómo su padrastro escondió debajo de la cama el cuerpo de Gregorio.

“Mi papa le tenía coraje. Le cortó la cabeza y luego lo fue a enterrar”, ratificó ayer  la niña, mientras sus compañeros jugueteaban en el patio de la escuela San José, que se encuentra a pocos pasos de la vivienda donde vivía con su padrastro, madre, un anciano y hasta hace cuatro meses con su hermano.

Habitaban en una vieja casa  de caña y techo de zinc, levantada en medio de la maleza sobre el cerro Montecristi. Ahí fue Chilán hace dos años.

Su presencia generó desde el comienzo inconformidad en el vecindario. “Cuando estaba borracho daba bala. Mandaba a los niños  a comprar licor. Incluso se enfrentó a varios de nosotros y nos amenazó de muerte”, contó uno de los vecinos.

Aunque fueron las aseveraciones de la niña las que motivaron a que los vecinos denuncien el caso en la Comisaría de  Policía, la conviviente de él y madre del menor lo defiende. Ella también fue apresada.

“Él no lo mató”, dijo ayer la mujer mientras miraba discretamente al hombre que estaba sentado a un costado. Sus pantalones cortos dejaban ver las piernas llenas de moretones.

Además, los uniformados recorrieron el sector aledaño a la vivienda de caña, que quedó cerrada para investigaciones. La búsqueda fue en vano hasta que dentro de la vivienda se halló debajo del colchón la osamenta de un cráneo  en una funda.

Esos restos fueron  trasladados hasta la Comisaría, en cuyas inmediaciones ayer se aglomeraron  decenas de personas  para pedir a la Policía que no se permita la liberación de Chilán, quien fue llevado a Manta. 

La niña no quiere volver a casa. Los vecinos se comprometieron a darle posada hasta que la Dinapen se encargue del caso. En tanto, fotos del menor desaparecido, que era de contextura gruesa y casi no hablaba ni jugaba con los niños del barrio, siguen pegadas en los postes y paredes de Montecristi.

N. N.
VECINO

“Le pegaba a la niña y también a la esposa. Les daba planazos con un machete, siempre escuchábamos gritos en esa casa".

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