- JUN. 27, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Una discoteca clandestina.
Policías encubiertos que simularon interés en los servicios que ofrecía por $ 40 un bus burdel que recorría Miami Beach, donde se podía pagar por sexo y tragos sin límite, pusieron fin a la fiesta y detuvieron a cinco mujeres y un hombre.