La 60 reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) concluyó el viernes sin adoptar ninguna medida para proteger a las ballenas, pero con la decisión de buscar el consenso que rompa el entrampamiento entre los países conservacionistas y cazadores.
Japón seguirá capturando unas 1.400 ballenas anuales, casi la mitad preñadas y otras amamantando, en su caza científica, que, según dice busca establecer la sustentabilidad de las capturas.
El resultado fue estupendo porque rompimos un poco el carácter combativo que ha tenido la CBI en el pasado...esta es una organización que tiene una tarea que hacer, y no la estaba haciendo, dijo a la AP el delegado chileno Cristián Maquieira. Sentamos las bases que permitan a la CBI volver a hacer las tareas para las cuales fue creada, agregó.
Entre las propuestas pendientes están la creación del Santuario Ballenero del Atlántico Sur; la cacería científica de Japón; la moratoria para la caza comercial y el turismo de avistamiento.
Como la aprobación de resoluciones requiere 75% de los votos, desde hace años se perdían las propuestas de ambos bloques y para superar eso los 81 miembros de la CBI acordaron trabajar por consenso, evitando al máximo las votaciones.
"No hubo fuegos artificiales, no hubo denuncias, no hubo condenas ni presentación de propuestas, porque se quiso evitar lo que ha ocurrido en el pasado y dar al proceso una atmósfera positiva que nos permita seguir adelante", dijo Maquieira.
La conferencia creó un grupo de 24 países que se reunirá antes de las plenarias anuales para abordar los temas pendientes y presentar recomendaciones al pleno, en 2009, en Portugal. El grupo incluye países conservacionistas y balleneros y tiene balance regional.
Maquieira opinó que el grupo debería abordar la participación de la sociedad civil en la CBI, a través de las ONGs, que pese a pagar 1.000 dólares, ni siquiera tienen escritorio en las conferencias.
Con esta situación de buscar un consenso ... lo que se está haciendo es darle un poder de veto a ciertos miembros de la comisión, entre ellos a Japón, dijo a la AP Beatriz Bugueda, directora para Latinoamérica del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat, IFAW por su sigla en inglés. Se pararon los votos y las ballenas siguen siendo cazadas, agregó.
Elsa Cabrera, directora de la ONG chilena Centro de Conservación Cetácea, indicó que son los países conservacionistas los que han cedido la mayoría que tienen en la CBI a favor del consenso, y Japón y Dinamarca no han cedido nada a cambio.
En la víspera Dinamarca no logró agregar a la cuota de caza de Groenlandia 10 ballenas jorobadas. Forzó una votación y perdió por 36-29.
El Bloque Latinoamericano, dijo Maquieira, como contribución a un ambiente positivo, presentó la propuesta de Brasil y Argentina de crear una Santuario Ballenero en el Atlántico Sur, pero no pidió votación.
La CBI mantiene desde 1986 una moratoria a la caza comercial, y otorga pequeñas cuotas de caza de subsistencia a comunidades aborígenes. Japón aprovecha un resquicio para autoasignarse cuotas de caza científica, y anualmente mata con arpones explosivos unas 1.400 ballenas en las aguas antárticas y en el Pacífico Norte.
De los 81 miembros de la CBI, los únicos cazadores son Japón, Noruega e Islandia, pero decenas de naciones pobres apoyan al Japón porque, según ONGs, Tokio compra sus votos mediante ayuda en el sector pesquero. El delegado japonés Joji Morishita lo desmintió.