El ex presidente peruano Alberto Fujimori y su ex mano derecha y eminencia gris de su régimen, Vladimiro Montesinos, se verán las caras este lunes nuevamente, después de ocho años, durante el juicio por violación de derechos humanos al que es sometido el ex gobernante (1990-2000).
Montesinos fue formalmente citado a la audiencia del 30 de junio por el juez César San Martín, quien anunció la comparecencia del encarcelado ex hombre fuerte.
La expetactiva es enorme por la presencia de Montesinos, quien enfrenta aún juicios por corrupción y sobre quien pesa ya una condena de hasta 20 años por tráfico de armas para la guerrilla colombiana de las FARC.
El ex brazo derecho de Fujimori ha sido llamado como testigo por el fiscal supremo José Peláez para que declare en el proceso.
La clase política de Perú aguarda expectante el momento debido a que se ignora si Montesinos declarará -a favor o en contra de Fujimori- o si optará por su derecho al silencio al que lo faculta la ley.
Tras una estrecha relación entre ambos durante la década fujimorista, en que Montesinos evidenció ser un personaje todopoderoso, la relación se resquebrajó y terminó con Fujimori dirigiendo personalmente en octubre del 2000 una cacería casa por casa de su ex asesor que ya se había fugado del país.
Un mes después, en noviembre del 2000, Fujimori optó por seguir el camino de Montesinos y huyó a Japón.
El gobierno de Fujimori se derrumbó como un castillo de naipes, tras una polémica tercera elección presidencial consecutiva, cuando en septiembre del 2000 estalló un escándalo de corrupción desatado por Montesinos, quien sobornó a legisladores para que se sumaran a las filas del oficialismo.