Francia y España lanzaron este viernes en Zaragoza (norte) su interconexión eléctrica a muy alta tensión (MAT), optando por el soterramiento de este controvertido enlace.
Los dos países firmaron un acuerdo de cooperación durante una mini-cumbre franco-española, al que seguirá, a más tardar el primero de octubre, la constitución de una sociedad al 50% entre RTE y REE, los dos operadores nacionales del transporte de la electricidad.
Esta nueva empresa, precisa el acuerdo del que se ha proporcionado una copia a la prensa, deberá presentar un anteproyecto a cada Estado "antes de la próxima cumbre franco-española del otoño del 2008".
El principio de la construccion de la línea MAT había sido decidida en la última cumbre bilateral Francia-España que tuvo lugar en enero en París.
El proyecto estuvo paralizado durante numerosos años por la oposición de los habitantes de las zonas por donde pasa la línea y los ecologistas, especialmente del lado francés.
Bajo esta presión, Francia aceptó soterrar la totalidad de la línea de 400.000 voltios entre Baixas (Francia, cerca de Perpiñán) y Santa Llogaia (España, cerca de Figueras).
Este costoso soterramiento -diez veces más que una línea normal, según RTE- deberá utilizar "en la medida de lo posible, los corredores de otras líneas existentes".
Otra concesión: el documento firmado este viernes obliga a Francia a no construir en el futuro una nueva interconexión eléctrica que pase por el departamento de los Pirineos Orientales.
También se prevé que la futura empresa común de RTE y REE podrá solicitar un "apoyo financiero" de la Comisión Europea "de los prespuestos de las redes transeuropeas".
Desde el momento de su firma, Bruselas se felicitó en un comunicado de este acuerdo "que llega tras años de bloqueo, gracias al trabajo de mediación y persuasión llevado a cabo por Mario Monti", el ex comisario europeo, al que París y Madrid habían confiado una misión de buenos oficios.