- JUN. 26, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Pasajeros de la Metrovía toman un bus alimentador en la cdla. Sauces 6, a tres metros de una señal de paradero deteriorada.
Habitantes de sectores aledaños dicen que las señales indicaban paradas de alimentadores.
El tubo metálico que sobrepasaba los dos metros de altura quedó reducido a 20 centímetros. Ocurrió “de la noche a la mañana”, manifiesta Rocío Vargas, moradora de la cdla. Sauces 6, al norte de la urbe.
La mujer hace alusión a la señal vertical trunca, que establecía el sitio de parada de los buses alimentadores de la Metrovía, al pie de la iglesia Santa Isabel, en la av. Antonio Parra Velasco, donde Vargas y otros usuarios esperan regularmente que los recojan las unidades.
Los buses alimentadores, divididos en rutas 1 y 2, recorren esta avenida y la Ricardo Icaza Cornejo, desde la terminal Río Daule hasta la cdla. Guayacanes, pero en estos trayectos algunas señales verticales “han desaparecido”. Al menos hay 26 entre las dos rutas, de las cuales 7 están truncas.
A Jenny Castro, ama de casa que acude al mercado Sauces 9 (al cual llega en los buses alimentadores desde Guayacanes), la anomalía le provoca desconcierto e indignación.
“Aquí falta un paradero, en Sauces 6 otro. La gente hace daño, se llevan los tubos. Después los buses van a empezar a parar donde sea y una es la que se confunde”, reclama.
En el sur de la ciudad, la situación es más crítica. A lo largo de la av. Abdón Calderón Muñoz, que atraviesa las cooperativas Proletarios sin Tierra y Unión de Bananeros, entre otras del Guasmo sur, no hay ni diez señales de paradas para los buses alimentadores que salen desde la terminal Guasmo.
Por eso, los pasajeros abordan las unidades “en cada esquina”, obviamente, con la aprobación de los conductores.
Respecto a la desaparición de las señales verticales, los choferes cuentan que desde que inició operaciones el sistema de transporte, tres veces las han restituido y “tres veces se las han llevado”.
Los habitantes afirman que las señales metálicas son sustraídas por chatarreros durante las madrugadas, mientras policías del sector recalcan que la zona es “roja” (peligrosa), por lo que el área es propensa a estas irregularidades.
James Casteline, coordinador de Operaciones de la fundación Metrovía, comenta que los conductores regularmente advierten sobre la desaparición de señales de paraderos.
Agrega que la anomalía persiste también en las rutas de los buses alimentadores que cubren Bastión Popular.
“Hemos reemplazado los tubos, pero siguen desapareciendo”, dice preocupado Casteline, al tanto que reconoce que directivos de la fundación no han presentado denuncias al respecto. ¿A quién vamos a señalar como culpable?, pregunta.
Por contrarrestar estas irregularidades estudian la posibilidad de pintar los paraderos de los buses alimentadores en la calzada.