Ecuador convocó este miércoles a América Latina a adoptar una posición conjunta para rechazar la Directiva Retorno, aprobada por la Unión Europea (UE) para expulsar a los inmigrantes clandestinos y que establece un período de detención de hasta 18 meses.
La secretaria ecuatoriana del Migrante, Lorena Escudero, dijo que su país también propuso la apertura urgente de un diálogo "franco, constructivo y horizontal" entre los países de origen, tránsito y destino de los procesos migratorios para revisar la Directiva Retorno y adoptar políticas comunes.
Anotó que Quito está preocupado por la "tendencia general y creciente a criminalizar la movilidad humana en el espacio comunitario" y anotó que el presidente Rafael Correa llamó a las naciones latinoamericanas a que se sumen al rechazo.
La funcionaria señaló que como presidente pro témpore de la Comunidad Andina (CAN), Ecuador lidera la elaboración de una política migratoria común.
"Las negociaciones (de un Acuerdo de Asociación) entre la CAN y la UE deben tener como condición para su avance la discusión de esta decisión (Directiva Retorno) que ha sido calificada como Directiva de la vergüenza (por Correa)", dijo Escudero en una rueda de prensa conjunta con la canciller María Isabel Salvador.
Enfatizó que la ley aprobada hace una semana por el Europarlamento "supone un franco retroceso en materia de protección y garantía de los derechos fundamentales al ampliar los plazos de retención de extranjeros indocumentados, al facilitar mecanismos para su deportación forzosa y al debilitar el derecho a la asistencia jurídica de los inmigrantes retenidos".
El presidente Correa anunció el sábado que suspendería la negociación del Acuerdo de Asociación y los diálogos con la UE en rechazo a la ley de expulsión de inmigrantes clandestinos de la comunidad europea, que tildó de criminal y vergonzosa.