- JUN. 25, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Menores.
Un padre denunció ayer en la Fiscalía de Guayaquil que su hija de 16 años fue secuestrada en Manta hace más de un mes por un sujeto desconocido, quien al parecer la obliga a prostituirse.
“No sé cómo ocurrió, pero la mamá de la adolescente me contó que un hombre se la llevó y hasta ahora no aparece”, contó el padre.
Además aseguró que ha recibido llamadas telefónicas anónimas a su celular, en donde le indican que a su hija la tienen prostituyendo en un prostíbulo de la capital.
“Estos delincuentes intentaron secuestrar también a mi otra hija de 17 años, pero no pudieron”, dijo el progenitor, quien llegó a Guayaquil el pasado lunes para agilizar las investigaciones de la Fiscalía.
Mientras, Alexandra Castro, fiscal de Delitos Sexuales, se encuentra a cargo de la investigación de este caso.
En tanto, una joven denunció que fue violada el pasado 7 de junio por cuatro policías de Tránsito, en Quito.
Según la versión de la mujer, ella en compañía de una amiga visitaron a un “amigo” policía y junto con cuatro agentes más se dirigieron a un local en donde bebieron cerveza.
Sin embargo, decidieron salir y seguir tomando licor en otro lugar donde era más barato. “Me dieron de beber una combinación de aguardiente combinada con otra sustancia, la que me hizo perder el conocimiento”, contó la víctima.
Dijo que luego recobró el conocimiento y se encontró dentro del cuartel de la Policía, ubicado a la altura del Bulevar 24 de Mayo, en donde fue abusada sexualmente.
“Recuerdo que uno de los gendarmes quiso violarme por dos ocasiones y me dijo que llamaría a su amigo (que estaba dormido) para hacer una orgía”, exclamó la joven. En su denuncia explica que grabaron la violación e incluso enseñaron ese video a un superior, a quien además le entregaron los nombres de los agresores.