- JUN. 24, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
En circunstancias similares, otros funcionarios se fueron tirando la puerta. Acosta, en cambio, a pesar de los desagradables antecedentes de este conflicto, fue prudente; pidió a los ciudadanos que sigan apoyando el proyecto de cambio y descartó resentimientos personales.
Sacamos la conclusión de que quiso dar una alerta a los ciudadanos para que vigilen que los asambleístas hagan bien su trabajo, pero sin que eso signifique tirar todo por la borda. El tramo que falta está lleno de obstáculos, ese es su mensaje, pero aclaró que no hay peor gestión que la que no se intenta.
Ojalá que esta recomendación la escuchen los asambleístas de mayoría y el Presidente de la República, verdadero autor de esta renuncia.
Sobre ellos recae ahora la mayor responsabilidad. Deberán demostrar, en el poco tiempo que falta, su voluntad de corregir los errores que nos llevaron a esta situación de emergencia.