- JUN. 24, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
“Hola, mi nombre es Ian Usher, y ya me cansé de mi vida. Lo pueden tener todo, si quieren”. Con este enunciado comienza la propuesta de este británico que vende su vida y todo lo que ella ha involucrado luego de la decepción al enterarse de que su compañera, la mujer de sus sueños, se enamoró de otro.
Usher emigró a Australia hace seis años, se nacionalizó, montó un negocio excelente de esquí acuático en Perth, y tenía una existencia envidiable: casa propia, un televisor como pantalla de cine, piscina e imponentes autos, moto y bicicleta.
En lugar de dedicarse al trago o suicidarse, decidió tomar las cosas por el lado más práctico y está vendiendo su vida entera al mejor postor, al subastar su existencia material en e-Bay.
Ian prevé obtener $ 460.000 en la subasta que comenzó desde el pasado domingo por internet en e-Bay, y en su sitio dice: “Hola, mi nombre es Ian Usher, y ¡ya me cansé de mi vida, no quiero más! ¡Lo pueden tener todo, si quieren!”.
e-Bay se ha convertido en el lugar en el que Usher venderá su vida, al igual que el año pasado lo hizo Nicael Holt, al vender su nombre, su número telefónico, sus propiedades terrenales, su círculo de amigos y cinco amantes potenciales, la identidad, los amigos, las amantes que nunca fueron, pero que pudieron serlo, y su colección de 300 discos compactos.
Adam Burtle, un universitario de EE.UU., vendió su alma en una subasta que llegó a $ 400, hasta que e-Bay decidió retirarla por lo poco práctico de la transacción.