Un juez de Los Angeles interrogó este martes a la cantante Britney Spears y a una experta sobre maternidad durante la audiencia por el juicio de custodia de los hijos de la estrella del pop, antes de ordenar un cambio al régimen de visitas de los dos pequeños.
Debido a que la audiencia fue cerrada para el público, funcionarios de la corte no entregaron detalles sobre si Spears, de 26 años, consiguió más derechos de visita con sus pequeños hijos de parte del comisionado de la corte de Los Angeles, Scott Gordon.
Sin embargo, el sitio de celebridades en internet TMZ.com informó que Gordon entregó a la ganadora del Grammy el derecho a pasar la noche con sus hijos, Sean Preston, de 2 años y medio, y Jayden James, de 21 meses, quienes están bajo la custodia de su ex marido, Kevin Federline.
Spears y la experta en maternidad Lisa Hacker fueron interrogadas por Gordon durante la audiencia, explicó a la prensa el portavoz de la corte Allan Parachini, pero no testificaron bajo juramento.
Federline, de 30 años, asistió a la audiencia pero no se aclaró si se dirigió a la corte.
Parachini comentó que Gordon ordenó una modificación a los derechos de visitas y arregló una nueva conferencia del caso para el 15 de julio.
Laura Wasser, una asistente del abogado de Spears, dijo que el letrado no hablará con periodistas. No fue posible contactar inmediatamente al abogado de Federline para que realizara comentarios.
Spears ha retomado su vida en los pasados meses, luego de un año en el que mostró comportamientos extraños y sufrió dos breves hospitalizaciones en Los Angeles, California, en las que se la sometió evaluaciones siquiátricas.
El nombre de la cantante se ha rumoreado entre los posibles nominados al Emmy por su aparición como invitada en la serie de televisión "How I Met Your Mother".
Su padre, Jamie Spears, recibió en febrero el control de los asuntos personales y de negocios de la cantante, mientras que se emitió orden de restricción contra su autodenominado manager Sam Lutfi.
La vida personal de la ex fenómeno adolescente, una de las estrellas de la música pop más exitosas del mundo a comienzos del 2000, se salió de control luego de su ruptura con Federline en el 2006.
Spears se afeitó la cabeza, entró a rehabilitación, se le ordenó tomar clases de maternidad y someterse a pruebas de drogas y alcohol.