Martes 24 de junio del 2008 Vida

Oficinas IV

Daniela Ginatta

Dos consejos más para aquellos que almuerzan diariamente en una oficina o comedor laboral: la sopa es un plato que muchos consumimos más por hábito que por necesidad. Aunque su aporte en vegetales sí es importante, también debemos considerar que la sopa se sirve caliente y que, debido al clima de nuestra ciudad, podría provocar sueño y pesadez.

Es por eso que sustituir la sopa 3 o 4 veces por semana por una entrada fresca de ensalada, y luego seguir con el plato principal, puede no solo acortar calorías (necesario para aquellos que pasan sentados en un escritorio debido al trabajo), sino aportar frescura a la comida.
Sin embargo, los trabajadores que sí hacen uso de su físico (en tareas de mucho movimiento), pueden aprovechar el aporte de energía de estas sopas.

Y por último, regresando a todos aquellos que tienen un trabajo sedentario o de escritorio, un par de respiraciones profundas al día no solo aclaran la mente, sino que aumentan la oxigenación del cuerpo y previenen la disminución del metabolismo. Mantener un buen peso está directamente relacionado con la tranquilidad y no con el estrés. De hecho, el estrés mantenido por mucho tiempo (meses, años) es componente clave para ganar depósitos de grasa. Por esa razón, mantener la tranquilidad y el ritmo moderado durante el día, con respiraciones, lo podrá ayudar.

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