- JUN. 23, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Varias bancas de desarrollos regionales, un Fondo Monetario alternativo y una moneda regional distinta al dólar son los tres pilares en los que se fundamenta la nueva arquitectura económica que hará viable el nuevo Banco del Sur, según el ministro Coordinador de la Política Económica, Pedro Páez.
Él participa entre hoy y el viernes en el taller internacional que se realiza en Quito, sobre cómo poner en funcionamiento este nuevo ente.
La idea de la creación de una moneda regional, dijo, es “alejarnos, escaparnos de la lógica del dólar”, y advirtió que uno de los motivos es su actual vulnerabilidad.
Argumentó que una iniciativa financiera regional de los años ochenta de la Asociación Latinoamericana de Integración fracasó por utilizar al dólar como la moneda integradora. En cambio, la nueva moneda regional daría más agilidad a las transacciones financieras intralatinoamericanas.
Aclaró Páez que no significa que el país saldrá de la dolarización, pues esa moneda regional será contable, sin embargo, dejará insubsistente la demanda artificial del dólar, que se produce cada vez que los países hacen compras entre sí.
En todo caso, el funcionario dijo que en la declaración de Quito del 2007 ya se suscribió una aceptación de la moneda regional y para demostrarlo dijo que en las semanas recientes el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, ha reclamado la necesidad urgente de ir hacia la moneda común.
Adicionalmente, en opinión de Páez, el trabajar con la red de la banca para el desarrollo permitirá apalancar importantes recursos económicos, que serán destinados a proyectos sociales relacionados con la soberanía alimentaria y energética.
Otro de los pilares en los que se sustentará es en las redes de bancos centrales latinoamericanos, que dará como resultado la creación de un Fondo Monetario del Sur, que integrará políticas de estabilización macroeconómicas y reducción de brechas estructurales.