En momentos en que nuestros asambleístas debaten temas polémicos sobre el sector agropecuario como la propiedad de la tierra, o la seguridad alimentaria, es preciso recordar a los ecuatorianos el trabajo que realizan instituciones serias que tiene el país, una de ellas es el Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), que el próximo 13 de julio cumple 49 años de creación, con lo cual entra en el año de celebración de sus primeros cincuenta años, tiempo a través del cual, su contribución y aporte ha sido decisivo en el sostenimiento y desarrollo del sector agropecuario.
Desde su creación y registro el 13 de julio de 1959, este instituto desarrolla un fructífero trabajo en beneficio del sector agropecuario nacional que se refleja en mejores alimentos en la mesa de los ecuatorianos, los que tienen valor agregado del Iniap. Su importancia estratégica ha sido la garantía en lo que hoy se debate como la seguridad alimentaria, parte al proporcionar y asegurar plantas, variedades e híbridos de semillas más precoces y altamente productivas que aseguran rentabilidad a los agricultores y alimentos en todas las épocas a los ecuatorianos; así como también sus invalorables aportes investigativos (tecnologías) a la solución de los problemas en los rubros de exportación.
En esta línea es importante que el país conozca los invalorables aportes que el INIAP ofrece en estos 50 años de creación, tiempo en el que registra la entrega al sector productor más de 214 variedades e híbridos de cultivos mejorados, entre los que se destacan 25 variedades de fréjol, 30 variedades e híbridos de maíz; 19 en papas, 8 en pastos, 10 en soya, 15 variedades de trigo, 11 de cebada, 17 de cacao, 11 de arroz, 7 de café, 6 de avena, 5 de arveja; a las que se suman variedades de ajonjolí, algodón, amaranto, quinua, chocho, habas, maní, lenteja, melloco, naranjilla, palma africana, etcétera.
A estos aportes del INIAP se suman multiplicidad de tecnologías que propiciaron cambios hacia nuevos cultivos; más de 1.200 registros de publicaciones técnicas sobre cultivos; 6.000 registros de investigaciones realizadas para resolver problemas de los agricultores; 2.400 registros de tesis de grado y posgrado realizadas en universidades especializadas dentro y fuera del país; 11.278 referencias bibliográficas de publicaciones especializadas que se guardan en dos de sus tres principales bibliotecas; como si fuera poco, Iniap guarda la mayor base y riqueza genética del país con, 12.000 muestras de semillas pertenecientes a 170 géneros y 399 especies de forestales, alimenticias, medicinales y forrajeras, a lo que se suman 17.000 accesiones de especies de plantas que se conservan en varias de sus estaciones.
Bajo este breve inventario que puede ser ampliado por cada uno de los ecuatorianos, visitando su web (
www.iniap-ecuador.gov.ec), es preciso señalar que tanto para seguridad alimentaria como para la exportación, es necesario que existan políticas y recursos económicos que respalden componentes vitales para el desarrollo agropecuario como la inversión en investigación agropecuaria, generación y transferencia de tecnologías, extensión agrícola y capacitación; no incluir y fortalecer estos componentes en políticas de reactivación del agro, solo nos conducirán a reincidir en los graves errores del pasado.
* Periodista especializado en el sector agropecuario.