Bastión Popular, Flor de Bastión y Los Vergeles cuentan solo con 30 planteles fiscales.
Un pequeño letrero de madera, con la leyenda: “Precreación de la escuela fiscal sin nombre, bloque 11, manzana 913”, luce colgado en la entrada de un cerramiento a medio construir en el sector de Bastión Popular.
Adentro, un grupo de madres, sentada en pequeñas sillas viejas y en un piso de tierra, se organizaban el pasado viernes sobre cómo sería la distribución de 35 niños entre 3 y 14 años.
En el terreno, que tiene solo un ambiente levantado con paredes inconclusas de ladrillo y un baño con una pared de caña, funciona hace cuatro semanas la incipiente escuela.
Allí, hace 12 años, ese terreno fue ocupado por la escuela fiscal Carmen Calixto de Borja, que fue reubicada en el bloque 6 debido a que la propiedad estaba en disputa.
Orlanda Macías, miembro del comité cívico Unión que impulsa la idea de crear la escuela fiscal, señala que desde esa fecha los padres de familia se han visto obligados a matricular a sus hijos en planteles particulares asentados en la zona, ir a otros bloques a solicitar cupo pese a lo peligroso del sector o simplemente dejarlos sin estudiar.
“Mis nietos están en escuelas particulares pero mis hijos ya no pueden cubrir el gasto, por eso, pese a todas las necesidades queremos tener una escuela fiscal”, indicó Delia Lozano, moradora hace 20 años.
Los pocos pupitres que hay fueron donados por la escuela fiscal Luis Noboa Icaza, del bloque 10, e incluso una de sus maestras, Ana Calle, colabora con las clases junto con Maritza Velasco y Carmen Correa.
En Bastión Popular hay 15 escuelas fiscales que no cubren toda la población infantil y que según el Sistema de Información Social del Municipio de Guayaquil, que elaboró una línea de base en el 2006, los habitantes de 0 a 14 años representaban el 35,8% (18,5% hombres y 17,3% mujeres).
A diferencia de los fiscales, en Bastión hay 36 escuelas particulares, pero el costo de sus matrículas y pensiones no están al alcance de todos. Para Nieve Alvear es difícil tener a su hijo de séptimo año de básica en una escuela particular del sector debido a que su esposo vende coco y ella es ama de casa. “Solo en cuadernos gasto 60 dólares, $ 15 en matrícula, $ 13 la mensualidad, $ 15 los adicionales y 5 dólares para exámenes”.
En Flor de Bastión la necesidad de planteles fiscales es igual. De los 55 centros educativos primarios que hay en el sector, solo 11 escuelas son fiscales y el resto son particulares. Según el mismo indicador del 2006, la población de 0 a 14 años de edad representaba hasta esa fecha el 42,2%.
Hace tres años, en el bloque 21 de este sector, el maestro Nicéforo García decidió crear la escuela Nº 487, ante la demanda de la comunidad. Hoy acoge a 402 niños que reciben instrucción de nueve maestros, ocho de los cuales son pagados por el comité de padres de familia, pese a la prohibición. Misión Alianza edifica la escuela que cuenta con aulas de caña.
García dijo que la directora provincial de Educación, Rocío Castro, envió a tres maestras por contrato, pero ahora no están en el listado para el pago.
Para Manuel Pin, quien vive años en la zona, la creación de la escuela benefició a todos. Él tiene tres niños (de 7, 8 y 9 años) en la 487, donde es presidente del comité de padres. “Solo habían particulares con valores entre $ 9 y $ 10”, dijo.
Eudaldo Molina, director de la escuela fiscal 419 Luisa Martín González, en el bloque 1, calcula que entre 200 a 250 niños no pudieron matricularse porque el cupo no daba. “Faltan instituciones fiscales y maestros. Hay mucha necesidad. Aquí la gente venía desde la noche por una matrícula”.
Colón Jiménez, director de la escuela fiscal 102 sin nombre, dice que ha debido dividir la jornada de mañana y tarde. Cuenta con 830 niños en 14 paralelos. “Fue cerrada hace ocho años, pero se reabrió a pedido de los dirigentes de este sector que pidieron maestros a la Asociación de Profesores de Educación Primaria (APEP)”.
Déficit de maestros
El déficit de maestros es el principal problema en los planteles fiscales. La escuela Luisa Martín cuenta con 10 maestros, pero requieren de cinco docentes más.
Poco presupuesto
En la escuela fiscal 102 sin nombre, en el bloque 6 de Flor de Bastión, tiene una asignación de 4.981,35 dólares para la partida 53, que es para contrato de personal y servicios hasta diciembre. Esto cubre el pago a tres maestros y al conserje, con un sueldo de 140 dólares.
Particulares
110 escuelas hay en Bastión Popular, Flor de Bastión, Paraíso de la Flor y Vergeles.