- JUN. 23, 2008 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Cuando una vez más Silvio Berlusconi llegó al poder en Italia, se sabía que su plataforma electoral tenía una propuesta muy directa: criminalizar la inmigración ilegal. Su oferta fue tan radical que hubo gente de su campaña que habló de crear guetos para encerrar a los extranjeros indeseables.
Sin embargo, la TV ecuatoriana, con el acostumbrado desdén hacia la agenda internacional, apenas informó como si fuera una anécdota más.
Cuando el gobierno del magnate conservador italiano decretó la medida legal que cumplía con su oferta de campaña, se ofreció algo más de cobertura casa adentro, pero tampoco pasó mucho más.
Cuando en la más reciente cumbre europea los presidentes y primeros ministros tuvieron tibias reacciones y más bien justificaban la medida de su colega, por el televisor casi no nos enteramos de lo que estaba pasando.
Luego de esta escalada, y una vez que el Parlamento europeo aprobó una medida que va en la línea de criminalizar la emigración, en todos los noticieros del pasado viernes se levantaron reacciones y clamores.
Tardías y nada efectivas. Todo lo que se diga sobre la ineficacia de la Secretaría del Migrante, encerrada en su Plan Retorno es muy cierto. Pero hay que concordar que en la TV no vimos ningún esfuerzo por informar, menos sensibilizar al país sobre la tormenta que estaba dibujándose.
Es el precio del provincianismo informativo.