Los trabajos en el primer tramo, que se entregará este 25 de junio, están retrasados.
Aunque la inauguración del tramo Quito-Tambillo del ferrocarril está prevista para el próximo miércoles 25 de junio, en conmemoración a los 100 años de la llegada del tren a Quito, aún restan nueve meses para que la estación de Chimbacalle –renombrada Eloy Alfaro– llegue a funcionar a plenitud.
Cerca de 100 hombres trabajan en la restauración de seis bloques de edificios que comprenden la estación ubicada en el centro de Quito. Ello, tras la firma del convenio entre el Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural (Fonsal), entidad adscrita al Municipio de Quito, y la Empresa de Ferrocarriles Ecuatorianos (EFE) en enero pasado, a más de seis meses de la declaratoria de emergencia en el 2007.
Para la obra se asignó un valor de 800 mil dólares y el trabajo en fachadas, estructuras y cubiertas está totalmente listo.
Sin embargo, falta la distribución de oficinas y salas al interior de las edificaciones.
Hasta finales de los años sesenta, el complejo férreo estaba dividido en dos sectores: la estación norte, perteneciente a la Junta Autónoma del Ferrocarril Quito-San Lorenzo (empresa estatal), y la estación sur, administrada por la compañía norteamericana Quito & Guayaquil Railway Company. Las dos secciones se unieron cuando asumió el Estado el 100% de la administración del tren.
Durante el siglo pasado, el interior de las edificaciones estaba dividido en oficinas de jefatura de la estación, telegrafía, bodegas, habitaciones para el hospedaje de la tripulación, comedores, boleterías y sitios de carga y descarga de comestibles y artículos variados.
Con la rehabilitación se realiza un estudio de nuevos usos, en el que se pretende dar al complejo un sentido turístico-cultural, donde se ubicarán las oficinas administrativas de la EFE –en el edificio de la estación norte–, un museo, una biblioteca, salas de conferencias y uso múltiple, servicios de correos e internet, cajeros de bancos, venta de artesanías, boleterías, información turística y hasta un hotel exclusivo.
No obstante, el estudio aún no se ha concretado, por lo que tampoco están listas las instalaciones eléctricas, sanitarias, internet e iluminación. Para la inauguración habrá equipamiento provisional.
Los trabajos avanzan y se espera entregarlos en marzo del 2009. El estudio también incluye un espacio para el equipaje de los viajeros, un circuito cerrado con cámaras de seguridad y una cafetería.
El coordinador de la rehabilitación de Chimbacalle, Julio Zambrano, quien lleva trabajando en la EFE 25 años, destaca que no tienen problemas en la provisión de durmientes en el tramo Quito-Tambillo, ni en la línea férrea, lo cual se espera tener listo para el próximo 25 de junio.
Además de la instalación de durmientes, también se trabaja en la colocación de balasto (piedra machacada que sirve para sujetar los rieles y aislar los durmientes) y se adecúan accesos para discapacitados.