Édison Herrera, jefe de la Policía Judicial de Manta, llegó a esta ciudad y lo primero que criticó fue la falta de logística, armamento y hasta de uniformados para controlar lo que él llama “la ciudad más violenta”, pues registra altos índices de asesinatos con respecto a su tamaño y población
Según estadísticas de la Policía, en este cantón manabita se observa un promedio de 24 asesinatos por cada cien mil habitantes, mientras que en ciudades como Guayaquil se presentan 15 crímenes por un igual número de pobladores; y en Quito la cantidad se reduce a 12 por cada cien mil personas que viven en esa ciudad.
Solo en lo que va del año, en Manta hubo 48 crímenes con las características de “asesinato por encargo”, debido a venganzas o ajuste de cuentas, ya que se excluyó al robo como las motivaciones de esos hechos.
Ante la crítica situación local, el oficial Herrera afirmó que las cifras convierten al puerto manabita en la ciudad del país con mayores delitos violentos (muertes y homicidios).
“Son lamentables estos actos ilícitos, pero ya estamos investigando para dar con los responsables en estos casos, a través de controles en los vehículos y limitando la presencia de personas en las calles o en lugares peligrosos”, añadió el jefe policial, que inició su labor con un seguimiento a la existencia de sicariato en Manta.