Desde el 7 al 13 de junio se denunciaron cinco casos de secuestros express en el Ministerio Fiscal, uno menos que en la semana anterior.
Según los escritos, los principales perjudicados son choferes que trabajan como taxistas de carros amarillos y piratas, quienes son sorprendidos por delincuentes que se hacen pasar como pasajeros.
“Esta forma de delinquir es muy utilizada por los hampones que buscan apoderarse de los vehículos para hacer sus fechorías”, aseguró Rommel Castro, subjefe de la Policía Judicial del Guayas (PJ-G).
Él explicó que los pillos “buscan diferentes maneras de pasar desapercibidos. Roban los vehículos, realizan los asaltos y luego los abandonan”, dijo.
Sin embargo, las cifras no reflejan el verdadero número de delitos, pues la mayoría de delitos no se registran como secuestro express, sino como robo de vehículo al momento de ser denunciados en la Fiscalía, en donde hubo 69 casos en la segunda semana de este mes.
En el Ministerio Público de la PJ-G se receptan alrededor de tres denuncias diarias por robo de vehículos, mediante asaltos express a taxistas informales, quienes afirman haber sido secuestrados, amarrados y abandonados en zonas periféricas.
Ellos dicen que presentan la queja para deslindarse de toda responsabilidad por el mal uso de sus vehículos mientras están en poder de los hampones.
El caso más reciente sucedió el pasado martes, cuando la Policía capturó a tres adolescentes y a Rubén Darío Reyes Gurumendi, de 19 años, quienes habían robado, ese día a las 21:40, un auto Chevrolet Spark a Daniel Mosquera. El afectado indicó que los delincuentes le pidieron una carrera desde el centro comercial Mall del Sol, pero en el camino lo golpearon y luego lo encerraron en una casa de Fertisa, de donde fue rescatado por la Policía.
Según las denuncias, nueve de cada diez víctimas de robo son taxistas informales. Sin embargo, Jorge Gómez Torres, secretario de la Unión de Taxistas del Guayas, afirmó que los choferes de taxis amarillos también son asaltados, sobre todo cuando trabajan en la noche.
Uno de ellos fue Juan Carlos Fernández, quien el pasado 7 de enero fue asaltado por dos jóvenes, de unos 18 años, que se hicieron pasar como usuarios. El conductor perdió 120 dólares y el taxímetro, pero no se le llevaron el auto. “Solo les quitan el dinero, porque prefieren robar carros que no sean tan fáciles de identificar para cometer los robos”, dijo Gómez, quien acotó que durante sus trabajos los taxistas también corren peligro de muerte, como pasó con su compañero Víctor Roldán Mendoza.
El hombre, de 41 años, fue asesinado el pasado 22 de mayo por dos sujetos que iban en una moto, mientras circulaba por la avenida Francisco de Orellana, a la altura de Las Orquídeas, con dos pasajeros en su taxi Chevrolet San Remo, afiliado a la cooperativa Radio Sucre.
En cambio otros se salvaron de morir, como Jorge Enrique Jiménez Castillo, de 35 años, quien fue hallado por la Policía encerrado en el portamaletas de su propio Hyundai Atos, el pasado 11 de abril.
El taxista informal fue asaltado y secuestrado por Carlos Delgado Zamora y Xavier Olvera Alvarado, ambos de 19 años, quienes le pidieron una carrera desde el Guasmo sur hasta la isla Trinitaria.
Utilizan niños
Jefferson Olivo fue asaltado, el pasado 9 de junio, por un sujeto que utilizó a un niño de 12 años para hacer parar al taxista. El asaltante se llevó el vehículo y abandonó al chofer en la Florida Norte.
Asalto
Un supuesto taxista, a bordo de un Renault color vino, asaltó el pasado 10 de junio a Lorena Sánchez, mientras la llevaba a la Universidad de Guayaquil.