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¡Tenga cuidado! Pie diabético
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Y con las úlceras
Evite lesiones

Texto: Sheyla Mosquera

El exceso de azúcar en la sangre puede dañar a largo plazo los pies. Es necesario prevenir las lesiones para evitar una amputación.

Sabía usted que la diabetes mellitus –azúcar elevada en la sangre– cuando no está bien controlada con el tiempo  no solo puede causar ceguera, impotencia sexual, insuficiencia renal crónica o la muerte, sino también un problema llamado pie diabético.

Según el angiólogo José Salas, un diabético debe cuidar sus pies porque puede desarrollar en las extremidades inferiores dos enfermedades: la neuropatía y la microangiopatía diabética, que usualmente coexisten.

La primera es una afectación de los nervios, porque se lesiona la vaina de mielina (capa que cubre los nervios que favorece la transmisión de los impulsos nerviosos). La segunda es una lesión de los vasos sanguíneos de pequeño calibre. Aquí existe un engrosamiento de la membrana basal de los capilares sanguíneos, lo cual interfiere con la difusión de oxígeno hacia los tejidos.

Ambas lesiones, agrega Salas, suelen afectar más intensamente los pies y es la razón por la cual son más propensos a lastimarse.

Altera sensibilidad
El angiólogo Jorge Puente Fajardo refiere que la mala microcirculación de los nervios periféricos altera la sensibilidad térmica y táctil. Por eso el paciente diabético no percibe el dolor, como lo haría una persona normal, que lo pone sobre alerta ante un traumatismo.

También, a veces, se trastorna la parte motora y nutricional de los músculos haciendo que los pies se adelgacen, debiliten o cambien en su forma o manera de asentarlos. Incluso no soportan el peso y pueden salir úlceras plantares.

Ahora, si el paciente percibe en sus pies una sensación de dedo muerto, como si hormiguean, se adormecen o presentan un dolor fulgurante, rápido, desordenado y fuerte en la noche, que se alivia al caminar, puede deberse a una obstrucción de las arterias.

“Si hay una obstrucción y ocurre un trauma por haberse hincado, por ejemplo, la lesión puede desarrollar graves infecciones que conducen a una gangrena –muerte del tejido– que amerita amputar la zona afectada”, dice Puente.

Precisamente, para evitar tales complicaciones el paciente diabético debe cumplir con todas las indicaciones de su médico de cabecera que es el endocrinólogo, para que mantenga muy bien su estado metabólico.

Exámenes
El examen más importante en un pie diabético, según Puente, es el clínico, para verificar el tipo de lesión. Luego un ultrasonido doppler para ver el estado de las arterias en el segmento involucrado. Y si lo amerita, pruebas radiológicas simples o una arteriografía en la que se emplea un medio de contraste, siempre que al paciente se la pueda realizar.

De cuidado
Cuando hay una infección en el pie diabético se realiza una operación de limpieza y se trata con antibióticos y la aplicación de vendas no tan apretadas para evitar que estas causen una gangrena, al existir una circulación deteriorara.

El objetivo del tratamiento, ante la presencia de la gangrena, consiste en minimizar la cantidad de tejido que debe ser amputado. Para ello las principales medidas están orientadas hacia la revascularización del miembro y el control de la infección, según el texto 109 problemas de diabetes y endocrinología para clínicos y pediatras del endocrinólogo Daniel Barrezueta Narváez.

Generalmente, dice Puente, se espera la cicatrización mientras se continúa con el control del nivel de azúcar mediante los medicamentos prescritos por el médico endocrinólogo.

“Cuando alguien tiene una infección nuestra sangre tiene un mecanismo de defensa y gana el que esté en mejor condición de combatirla. Además, si la diabetes no está bajo control la infección va avanzando”, refiere Puente.


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