Seis meses para verificar cifras y doce más para liquidar banca cerrada es la meta.
El saneamiento de los bancos cerrados terminó oficialmente, pero no quedaron tan limpios ni con cifras confiables.
Una comisión liderada por el presidente del directorio del Banco Central del Ecuador (BCE) trabaja en el cierre de las cuentas en ejecución, “que sería la parte más conflictiva: no hay información todavía confiable desde hace mucho tiempo”, cuenta el ministro de Finanzas, Fausto Ortiz, quien preside el directorio de la AGD.
Los últimos balances dan cuenta de $ 3.300 millones de déficit patrimonial entre los diez bancos.
Las cifras oficiales para este Gobierno estarán listas en seis meses, las cuales simplemente cuantificarán lo que costó la crisis bancaria, porque no hay expectativas de que se recupere el dinero usado para cumplir con el pago de los depositantes de esos bancos.
Los activos reportados en el balance de la AGD, a abril del 2008, suman $ 452,5 millones. Así se puedan cobrar las deudas y vender los bienes ese valor apenas cubrirá alrededor del 10% del dinero estatal usado en el salvataje bancario.
Para una y otra actividad se piensa en fideicomisos, pues se usará la figura fiduciaria para que se encargue del cobro, con función de coactiva; mientras que los activos también pasarán a un fideicomiso para que este empiece a recuperar y pagar las acreencias garantizadas aún pendientes, y que pertenecen a instituciones del Estado.
La principal es el Ministerio de Finanzas, que “mantendrá la batuta” de los bancos (la tenía como presidente del directorio de la AGD) durante el proceso de liquidación, pues su estatus de propietario de la mayoría de papeles le dará el control de la Junta de Acreedores que se conformará. El ministro Ortiz prefiere decir que esta tendrá un rol importante en el proceso y no que lo regirá.
Aunque la Superintendencia de Bancos anuncia que está en trámite el Consejo Temporal de Liquidaciones.
Ese organismo estará conformado por un delegado del Presidente de la República, uno del Banco Central y otro de ese organismo de control; “este Consejo estará en funciones hasta cuando se nombre la Junta de Acreedores”, hasta eso tendrá las mismas atribuciones, así lo explica la Superintendencia.
El paso inmediato lo darán los liquidadores de los bancos cerrados –que esta semana fueron designados–. Ellos deben recibir todos los activos y pasivos, el representante legal de la AGD se los entregará.
Ese traspaso se hará en diez días, contados desde que entren en funciones los liquidadores, es decir cuando sus nombramientos se inscriban en el Registro Mercantil. Además de la representación legal, ejercerán la jurisdicción coactiva para la recuperación de las deudas.
En todo caso las autoridades apuntan a que la liquidación no sea tan demorada como lo fue el saneamiento. La meta prevista por la Superintendencia es que el proceso solo tome un año y medio.
Bienes
La Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) contabiliza unos 2.000 bienes en activos, entre los cuales hay desde obras de arte hasta edificios.
Avalúos
Los activos están avaluados en $ 240 millones, de las cuales $ 177 millones son de la Agencia. Los que pertenecen a los bancos de la Sierra están avaluados en $ 16 millones y en $ 47, los de la Costa.
Liquidadores
Hilda de la Torre Yánez se encargará de la liquidación del Banco del Progreso; Tarquino Medina del Banco de Préstamos y Bancomex; Jacinto Cordero San Martín, de los bancos de Crédito y Tungurahua; Carlos Benítez Morales, de Solbanco y Finagro; Jorge Barriga, de los bancos Unión y Azuay; y, Antonio Buñai, del Popular. Ellos trabajarán en las oficinas de la Agencia de Garantía de Depósitos en cada región.