“No quiero ponerle ningún cortapisas a la libertad de expresión”, dijo Alberto Acosta, presidente de la Asamblea Constituyente, al referirse a la propuesta de crear el llamado Sistema Nacional de Comunicación, elaborado por Pilar Núñez (PAIS), vocal de la mesa 2 de Participación Ciudadana, que en las últimas horas fue reducido a dos hojas.
Acosta, como miembro de la mesa 7 de Régimen de Desarrollo, que ayer buscaba resolver el tema, se mostró en desacuerdo con la propuesta de su coidearia, que básicamente planteaba el control estatal de los mensajes y la publicidad en los medios de comunicación.
En Ciudad Alfaro trascendió que la propuesta fue frenada por los principales dirigentes de PAIS, integrantes del buró político nacional, y a partir de allí la mesa 7 analiza un nuevo texto constitucional para incluirlo en el capítulo del Buen Vivir.
En rueda de prensa semanal, el titular de la Constituyente también dejó abierta la posibilidad de que las labores de la Asamblea se extiendan unos días hasta después del 26 de julio próximo.
“Creo que hay que priorizar la calidad del debate y la calidad de la Constitución”, ya que el costo político no necesariamente se podría medir con el cumplimiento de plazos, sino también en la calidad del producto final.
La Comisión Especial de Redacción se integrará la próxima semana y la creación del “Congresillo” deberá contar con un mandato para que esté en funciones hasta que se apruebe el referéndum, tiempo en el cual no podrá expedir ni una ley, solo elaborar informes.
Una disposición transitoria en la nueva Carta Magna le permitirá al “Congresillo”, conformado por 39 asambleístas y submesas, continuar trabajando hasta que se instale el nuevo Congreso (si se aprueba la Constitución), y allí sí seguir aprobando leyes, inclusive las que no alcance a tramitar la Asamblea entre el 16 y 26 de julio próximos.
No se descarta que este “Congresillo” tenga su sede en Ciudad Alfaro, comentó Acosta.