Soy renovado con salud y vigor.
MEDITAR
Durante unos momentos de meditación y oración calladas –no importa lo que necesite ser sanado, transformado o manifestado– mi conciencia de la vida divina aumenta y se fortalece.
Envuelto en la vida divina, mantengo pensamientos de salud y bienestar, y estos pensamientos fervorosos me ayudan a avanzar hacia el camino de buena salud y vigor renovados. La vida divina fluye en mí, ajustándome, renovándome y sanándome –espiritual, mental, emocional y físicamente.
Continúo meditando acerca de la vida y la salud a medida que pienso en mis familiares y amigos en este rato sagrado. Siento agradecimiento por estar consciente de Dios y por su actividad continua, la cual nos sana y sostiene plenamente.
–Salmo 1:2
“Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su Ley medita de día y de noche”.