Los pueblos indígenas del occidente de Bolivia celebraron este sábado la
llegada del año 5.516 del calendario andino, con ritos autóctonos en el complejo
arqueológico de Tiwanaku, al oeste de La Paz, y en los que participó el
presidente Evo Morales.
Morales, de la etnia aymara, el primer indígena
en ser presidente del país, recibió los primeros rayos del sol con las manos en
alto y ataviado de un multicolor poncho. Lo acompañaba el canciller David
Choquehuanca.
Centenares de personas participaron en la ceremonia en los
alrededores de las ruinas preincaicas de la gélida región del altiplano a 60
kilómetros al oeste de La Paz.
La ceremonia se inició en la madrugada con
música autóctona y ritos celebrados por un sacerdote aymara que en una hoguera
quemó ofrendas (dulces, alcohol, coca) a la Pachamama (madre Tierra) a la espera
del Tata Inti (padre Sol).
El clímax se alcanza cuando aparecen los
primeros rayos del sol que, según las tradiciones andinas, llegan cargados de
energía para fecundar la tierra.
Entre los aymaras la fiesta se denomina
del Wilkakuti (retorno del sol) y se festeja por el solsticio de invierno cada
21 de junio, que coincide con el comienzo del invierno en el Hemisferio
Sur.
La llegada del año nuevo andino muy arraigado entre los aymaras y
quechuas que viven además en Perú, Chile y Ecuador está vinculado al calendario
agrícola y responde a una concepción circular del tiempo, según los
expertos.