En Argentina la huelga agraria causó desabastecimiento de productos y un lío político al Ejecutivo.
Los productores rurales comenzaron ayer a despejar las decenas de carreteras de Argentina que se mantenían bloqueadas en el marco de su prolongado conflicto con el Gobierno, mientras se multiplican las voces de alerta sobre desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos industriales en todo el país.
Tras 101 días de pulso con el Ejecutivo por la creciente presión del Fisco, las cuatro entidades agropecuarias ratificaron que en la medianoche de ayer concluirían su cuarta huelga, consistentes en no comercializar granos para la exportación, pero advirtieron que continuarán con otra estrategia.
Sectores del comercio alertaron ayer la falta de productos básicos por el bloqueo vial. Asociaciones de supermercados publicaron un remitido en el que reclaman la libre circulación y alertaron de un grave desabastecimiento de alimentos.
El paro comenzó cuando el Ejecutivo impuso un esquema de tributos a exportaciones de soya, maíz, girasol y trigo.
El conflicto afectó la imagen de la presidenta argentina, Cristina Fernández, que afrontó este lunes masivos cacerolazos de protesta en las principales ciudades del país.
La imagen positiva de Fernández cayó en junio al 20%, 6 puntos menos que en mayo y 36 por debajo del nivel que tenía cuando asumió su mandato hace medio año, según un sondeo privado difundido ayer.
Ese sondeo se sumó al que el miércoles anunció la consultora Giacobe y Asociados, que indicó que la imagen positiva de la presidenta cayó, desde el 23 de mayo a junio, al 19,9%.
Cifras
20.000
despedidos. Por la falta de productos fueron despedidos esta cantidad de trabajadores, según los industriales.
36
puntos. Cristina Fernández ha perdido ese parámetro de simpatía, desde que asumió.
25%
de impuesto. El porcentaje de impuesto a la soya para exportar alcanza este monto y aumenta según la inflación.