Los trabajos de reconstrucción y rehabilitación de las vías en la provincia de Manabí evidencian retraso y lentitud.
Los encargados de las obras admiten que no podrán cumplir el plazo establecido por el Gobierno para que las carreteras estén listas en diciembre próximo, pero anotan que las vías estarán “transitables” durante la temporada invernal.
Aldo Vásquez, subsecretario de Obras Públicas de Manabí, dijo que se ha reajustado el itinerario de trabajo.
Autoridades y constructores ofrecen mejores vías para que se pueda transitar en invierno.
Las grietas en la vía Portoviejo-San Plácido y la lentitud con que avanzan las obras que se ejecutan en Manabí dan una muestra de que el plazo establecido por el Gobierno para que las carreteras estén listas en diciembre próximo se incumplirá, al menos en esta provincia.
En esta vía hay polvo y tramos de hasta 100 metros de largo que se han desprendido y otros que están sin carpeta asfáltica, lo que provoca malestar entre los usuarios de esta carretera y más aún en los dueños de vehículos.
“Esto es de trabajo inmediato, pero no vemos respuesta. No sé de qué rehabilitación habla el presidente Correa. Aquí eso no se ve”, reclama José Macías, habitante de la parroquia San Plácido de Portoviejo.
Esta situación provocó que los dirigentes de esta localidad, encabezados por Marcos Jiménez, propusieran un cierre de la vía como medida de presión para conseguir la atención de las autoridades del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
En la carretera Rocafuerte-Tosagua-Chone, la situación no es distinta. Pese a las intenciones de intensificar las obras, el resultado es que aquí los huecos en varios tramos imposibilitan un tránsito normal.
“Esta provincia es de nadie, nosotros podemos quejarnos, pero ¿quién nos atenderá?... Esa obra ya tiene más de dos años y no hay un avance notorio”, fustigó Marcos Ruiz, habitante del cantón Rocafuerte.
Ante este reclamo, las autoridades y representantes de las constructoras encargadas de la rehabilitación vial en esta provincia concuerdan en que será imposible cumplir con los plazos establecidos por el régimen, pero que al menos la carretera estará transitable en invierno.
Aldo Vásquez, subsecretario de Obras Públicas de esta provincia, dijo que el “halón de orejas” implicó que comenzaran a dialogar con los dueños de las empresas contratistas para reajustar el itinerario de trabajo en varios tramos donde se efectúan rehabilitaciones, en unos casos, y construcción de nuevas vías, en otros.
“La disposición del Ministro (Jorge Marún) es que las carreteras presten el mejor servicio de tránsito posible. Esto no significa que estén concluidas, pero sí que al menos se colocará material como un sello asfáltico o doble tratamiento superficial bituminoso”, dijo Vásquez.
Él junto con los representantes de la empresa Mabersa S.A. llegaron a un consenso con los dirigentes de San Plácido y San Sebastián para que depongan una medida de hecho, ya que comenzará un proceso de rehabilitación de la vía Portoviejo-Pichincha de 110 km.
El primer tramo en donde se harán obras de bacheo y sellado asfáltico será en la vía Portoviejo-El Rodeo, cuyos trabajos se iniciaron y se intensificarán desde la próxima semana.
Rafael Macías, integrante de la empresa Mabersa S.A., indicó que el propio Presidente de la República les solicitó la semana anterior que se rompieran esquemas en modelos de trabajos y que ante el estado de emergencia vial del país se redoblaran esfuerzos.
“El presidente (Rafael Correa) fue consciente de que ante la probabilidad de que escasee el asfalto, el Gobierno ya tiene planes de contingencia, uno de ellos es el de importar ese material desde Venezuela y de Talara, Perú”, sostuvo Macías, quien reconoció que el primer mandatario habló de flujo de dinero sin complicaciones para que no se detengan las obras.
Vásquez mencionó que la intención del régimen es ejecutar trabajos de primer orden en la carretera Portoviejo-Pichincha, debido a que este será uno de los enlaces de la vía Intermodal Manta-Manaos. En tanto que en la Pimpiguasí-Junín-Calceta-Canuto-Chone se colocará hormigón rígido a un costo de $ 17 millones.