¡Aprecio la vida!
MARAVILLA DE VIDA
Con los primeros rayos dorados del sol apareciendo en el horizonte a medida que el resplandor plateado de la luna se disipa en el cielo, una danza continua de luz confirma la vida en el mundo.
Con el cambio de las estaciones aprecio los ciclos de la vida que aseguran el regreso de la abundancia del verano, la gloria del otoño, la pausa del invierno y el despertar de la primavera. Estas transformaciones me recuerdan quien soy –una parte única y siempre en evolución de la creación.
Caminar por los bosques o descansar bajo la luz del sol aumenta mi aprecio por las maravillas de la vida. En momentos callados, consciente de la presencia de Dios, aprecio sus ricas bendiciones y digo: ¡Gracias!”.
–Romanos 1:20
“Su eterno poder y su deidad se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas”.