El cuerpo del pequeño, de 3 años, apareció sin vida cerca a la casa de madera donde vivía.
Se abrazaron fuertemente tratando de consolarse, pero al ver el cuerpo del menor de sus hermanitos, David y Emil (de 12 y 5 años, respectivamente) no pudieron contener las lágrimas y volvían a llorar.
Es el triste adiós que los dos le dieron a su hermanito, Allan Samir Caicedo Nazareno, de 3 años, quien murió el pasado jueves al caer al estero Salado.
Su madre, María Nazareno, indicó que el niño desapareció a las 20:00 de ese día de su casa, ubicada en las calles 16 y la F del suburbio de Guayaquil.
“Yo pensaba que se había ido a jugar con sus amigos, como él siempre era inquieto. Pero después pasó el tiempo y comencé a preocuparme”, cuenta la mujer, quien empezó a buscarlo después de que los compañeros del niño le aseguraron desconocer dónde estaba.
Cerca de las 23:00, ella, sus familiares, vecinos y policías que se unieron a la búsqueda hallaron el cadáver del menor flotando abajo del puente de madera que está atrás de su humilde vivienda, al pie del estero.
“Al parecer mi hijo estaba caminando sobre el puente, se enredó con algo y se cayó, pero yo no me di cuenta de eso... no me di cuenta a tiempo”, se lamentó llorando la mujer, quien es madre soltera y trabaja como empleada doméstica.
Ella solicitó ayuda a la ciudadanía, pues no tiene dinero para el sepelio de su niño y ha tenido que endeudarse para comprar el féretro.
Cualquier colaboración a través de los teléfonos 242-4632 o (08)5633-674.