Familiares de los inmigrantes ecuatorianos marcharon este viernes en Quito
con consignas contra el racismo y la xenofobia, en protesta por la ley contra la
migración irregular aprobada por el Europarlamento.
Vistiendo camisetas blancas, casi un centenar de personas caminaron desde un
céntrico parque hasta la sede de la embajada de Italia, donde se congregaron
para lanzar arengas contra el trato discriminatorio a los inmigrantes.
"Estas medidas al haber sido aprobadas significa que nuestros compatriotas en
todo el mundo van a ser detenidos. Estamos hablando que nuestros compatriotas
siquiera pueden arrendar un departamento donde vivir porque son ilegales",
afirmó Janeth Bonilla, coordinadora de la protesta.
Los ecuatorianos denunciaron que sus familiares están siendo víctimas de
abusos en los países europeos, donde según ellos son llamados indios o perros
latinos y que siempre están bajo la amenaza de la deportación.
"Estamos contra esta violación a los derechos humanos. Estas medidas lo único
que buscan es esclavizar más a nuestros trabajadores", cuestionó Fausto Espin,
representante de los inmigrantes.
El Europarlamento aprobó el miércoles en Estrasburgo (este de Francia) la
polémica ley de expulsión de inmigrantes clandestinos de la UE, que establece un
período de detención de hasta 18 meses y una prohibición por cinco años para
volver a entrar en Europa.
Los inmigrantes latinoamericanos viven en su mayoría en Estados Unidos, pero
más del 15% de las remesas, el envío de dinero a sus familias, proviene de
países europeos, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo,
publicado el año pasado.
Poco más de 1,2 millones de de ecuatorianos han emigrado legal e ilegalmente
hacia Estados Unidos y Europa en los últimos ocho años, lo que equivale a un 10%
de la población censada en 2001 (12,2 millones), según organismos de derechos
humanos.
Las autoridades estiman que sólo en España viven unos 700.000
ecuatorianos.