Los cancilleres de la Unión Europea (UE) decidieron ayer levantar las sanciones diplomáticas contra Cuba para “iniciar una nueva etapa” con La Habana, en palabras del canciller español Miguel Ángel Moratinos, cuyo país ha sido abanderado de este diálogo.
“Hemos decidido levantar definitivamente las medidas que se establecieron en el 2003 y, por lo tanto, iniciar una nueva etapa de diálogo con las autoridades cubanas, que no esté condicionada”, afirmó.
La decisión será formalizada el lunes para que entre en vigor de forma inmediata.
La UE había preparado un texto que proponía anular las sanciones adoptadas el 2003 y lanzar un diálogo político con Cuba, enfocando la situación de derechos humanos, el diálogo político, el proceso de reformas en Cuba y la voluntad de que la UE pueda desempeñar un rol constructivo en esta etapa, indicó el Ministro español.
Las sanciones limitaban las visitas gubernamentales bilaterales de alto nivel y en invitar sistemáticamente a disidentes cubanos a las embajadas de países de la UE, medidas que se adoptaron en el 2003, tras la condena de 75 disidentes a duras penas de cárcel y la ejecución sumaria de tres secuestradores de una lancha que emigraba a Estados Unidos.