El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, calificó este viernes en Bruselas de "totalmente desproporcionada" la amenaza del presidente venezolano, Hugo Chávez, de no enviar más petróleo a los países europeos si se aplica la ley comunitaria de expulsión indocumentados.
"A mi juicio es totalmente desproporcionada", afirmó el Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior en referencia a la reacción de Chávez tras la aprobación el miércoles por el Europarlamento de una directiva sobre el retorno de inmigrantes ilegales.
"Al menos nuestro petróleo no debe llegar a esos países europeos" que apliquen la nueva ley comunitaria de expulsión de indocumentados, aseguró Chávez.
Pero el alcance de la amenaza no pareció impresionar a ciertos responsables europeos.
"Como es bien sabido, se da la paradoja de que Venezuela abastece principalmente petróleo a Estados Unidos, así que si deciden bloquearnos el suministro, no representaría un gran cambio para nosotros", señaló el ministro checo de Relaciones Exteriores, Karel Schwarzenberg.
Según las últimas cifras disponibles de la Comisión Europea, la parte del petróleo venezolano en la totalidad de importaciones de la Unión Europea representaba solamente un 0,9% en 2005.
Chávez también aseguró el jueves en Caracas que de igual manera que Europa decide devolver a sus países de origen a los indocumentados, los países latinoamericanos también podrían decidir "el retorno de las inversiones europeas".
"Al menos en Venezuela. Aquí no nos hacen falta (...) Vamos a revisar las inversiones que tienen aquí para aplicar nosotros también una directiva del retorno. ¡Retornen sus inversiones para allá!", declaró Chávez.
España tiene importantes inversiones en Venezuela, donde cuenta con una presencia en los sectores bancario, energético, de hostelería, gestión del agua, eléctrico y editorial, según datos de la Oficina Económica y Comercial de España en Caracas.
Los bancos BBVA y BSCH, la aseguradora MAPFRE, la petrolera REPSOL-YPF, las eléctricas Elecnor e Iberdrola, compañías aéreas como Iberia y Air Europa, Movistar en telefonía móvil y Barceló, Sol Meliá y Hesperia Hoteles en hostelería han invertido en Venezuela en los últimos años, según la misma fuente.
El Parlamento Europeo adoptó el miércoles nuevas reglas draconianas contra la inmigración ilegal, que incluyen un máximo de detención de 18 meses antes de la expulsión y una prohibición durante cinco años de volver a entrar en Europa, medidas que despertaron la indignación de los grupos de defensa de los derechos humanos.
La directiva, que podría entrar en aplicación en 2010, obligará a las autoridades de los 27 países miembros de la UE a elegir entre dar permisos de residencia al cerca de medio millón de personas que cada año llega ilegalmente a Europa o devolverlos a sus países de origen.
La aprobación de esta ley desató un sentimiento de ira y rechazo en Latinoamérica, donde además de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y Brasil denunciaron las nuevas medidas europeas.
Chávez recordó que en el siglo pasado América Latina recibió a "legiones" de inmigrantes europeos y "ninguno de ellos fue maltratado ni devuelto a Europa".