La Unión Europea (UE) acordó este jueves levantar sus sanciones contra Cuba, pero insistirá en que la isla de Gobierno comunista mejore su actuación en lo referente a derechos humanos, informó la comisaria de Relaciones Exteriores del bloque, Benita Ferrero-Waldner.
La decisión, tomada pese al pedido de Estados Unidos de que el mundo mantenga su dura postura contra La Habana, será revisada después de un año, sostuvieron fuentes de la UE.
"Las sanciones a Cuba serán levantadas", dijo Ferrero-Waldner a periodistas después que los ministros de Relaciones Exteriores del bloque de 27 países alcanzaran un acuerdo en Bruselas.
"Por supuesto hay un lenguaje claro en lo que se refiere a derechos humanos, la detención de prisioneros y también deberá haber una revisión", agregó en referencia a un comunicado que será publicado más tarde.
Las medidas de la UE fueron impuestas en el 2003 en respuesta al arresto de 75 disidentes y suspendidas desde el 2005.
La abolición de las sanciones se decidió para promover nuevas reformas del presidente Raúl Castro, quien tomó el poder el 24 de febrero tras el retiro de su hermano Fidel.
En Cuba hay alrededor de 230 prisioneros políticos, de acuerdo a la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos.
Las sanciones suspendieron las visitas a Cuba de funcionarios de alto nivel de la UE. Pero, a diferencia del embargo comercial impuesto desde 1962 por Estados Unidos, no impiden comerciar ni invertir en la isla de Gobierno comunista.
Esta decisión enfrentaría a la UE con Estados Unidos, que exige un cambio de Gobierno en la isla.
"Ciertamente no vemos ningún tipo de cambio fundamental en la dictadura de Castro que nos de razones para creer que este sea el momento de levantar las sanciones", dijo más temprano el jueves en Washington el portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey.
"No apoyaremos la flexibilización de esas restricciones por parte de la UE o nadie más", añadió.
Carl Bildt, el canciller sueco que alertó sobre ser demasiado indulgente con Cuba, había sostenido el jueves que las discusiones estaban "mucho más cerca" de lograr fijar las condiciones adecuadas.
"Vamos a tener algunas demandas bien duras para los cubanos", afirmó.