- JUN. 19, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
La atención oportuna de cualquiera de los tres tipos de conjuntivitis evita complicaciones y hasta la pérdida de la visión.
Nelson Irigoyen, jefe del departamento de Oftalmología del hospital Abel Gilbert, explica que la conjuntivitis tradicional, que por lo general dura entre cuatro y cinco días, también puede desembocar en un padecimiento crónico, como la de tipo hemorrágico agudo.
Esta clase de inflamación es más grave, pues el afectado presenta dilatación de los vasos sanguíneos, lo que da la apariencia de un enrojecimiento excesivo del ojo (córnea), edemas en los párpados (que causa dolor, quemazón) y sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo.
En estos casos, el paciente puede padecer la enfermedad de cinco a siete días, “incluso hasta diez”, indicó Irigoyen.
Según aclaró el especialista, la conjuntivitis hemorrágica se produce porque el paciente comete la imprudencia de restregarse los ojos constantemente o no seguir las indicaciones.
También hay que tener cuidado con la automedicación. “Para una conjuntivitis pasajera se puede aplicar lo que comúnmente se usa, un colirio, pero para una de tipo viral aguda es necesario ir a un dispensario médico para que el especialista lo trate”, expresó el galeno.
Por eso, incluso cuando el médico receta gotas oftálmicas, el contagiado no debe cometer el error de autoadministrarse excesivamente.