El presidente del Ecuador, Rafael Correa, calificó de "una barbaridad
y una vergüenza que criminaliza la migración", la aprobación por el
parlamento europeo de una normativa para repatriar a inmigrantes indocumentados
residentes en cualquiera de los 27 países de la Unión Europea.
El Parlamento Europeo aprobó este miércoles una polémica norma para repatriar
inmigrantes que permite, entre otras cosas, que los estados pertenecientes a la
Unión Europea pueden detener en centros de internación hasta por 18 meses a los
inmigrantes antes de ser expulsados.
El presidente Correa fue uno de los primeros mandatarios de Latinoamericana
en reaccionar ante tal medida que afectaría a más de tres millones de
inmigrantes de ciudadanos pertenecientes a la Comunidad Andina, que integran
Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, según datos de la cancillería
ecuatoriana.
Hasta ahora, ciudadanos de Argentina, Brasil Chile, México, Uruguay y
Guatemala, entre otros, no necesitan visa para entrar a Europa, pero a los
nacionales de Colombia, Paraguay y Ecuador sí se les exige ese documento.
La aprobación del cuerpo legal, denominado "Directiva de retorno",
representa "una verdadera vergüenza para esa Europa que antes era una
Europa de luces", aseguró Correa en entrevistas a primera hora de hoy con la
radioemisora Sonorama y el Canal Uno de Televisión.
"Esa directiva no es una directiva de retorno sino una directiva de la
vergüenza, realmente es una vergüenza lo que ha hecho Europa", afirmó Correa con
dureza.
También criticó el doble discurso, la doble moral de los países
desarrollados.
"¿Con qué calidad moral se puede sostener una globalización que cada vez
busca más la libre movilidad de mercancías, la inmediata movilidad de capitales
pero criminaliza la movilidad de seres humanos?", preguntó.
Correa anticipó que "vamos a iniciar una acción a nivel regional para
presentar un frente común, al menos a nivel sudamericano, para protestar frente
a esta agresión, frente a este atentado a los derechos humanos".
"El mandatario ecuatoriano expresó "nuestra solidaridad después de la
barbaridad que ha aprobado la Eurocámara para criminalizar la migración a los
miles de ecuatorianos que viven en Europa", especialmente en España e
Italia.
Los cancilleres de la Comunidad Andina enviaron el 9 de junio una
comunicación a los máximos dirigentes de la Unión Europea en la que
señalan las consecuencias negativas que la mencionada directiva podría ocasionar
para los más de tres millones de migrantes de origen andino que residen en el
territorio europeo.