La Unión Europea mantendrá negociaciones comerciales con los países de la Comunidad Andina (CAN) pese a la nueva ley antimigración, porque su alcance no impide las conversaciones de bloque a bloque, afirmó este miércoles en La Paz el embajador francés Alain Fouquet.
"Estamos listos para discutir porque la Directiva (Retorno) no impide ulteriores negociaciones y acuerdos", afirmó Fouquet, cuyo país asumirá el 1 de julio la presidencia protémpore de la UE, que actualmente ejerce Eslovenia.
Fouquet se refería a la ley de expulsión de inmigrantes clandestinos que aprobó este miércoles el Europarlamento en Estrasburgo (este de Francia), que establece un periodo de detención de hasta 18 meses y una prohibición por cinco años para volver a entrar en Europa.
La Unión Europea y la CAN negocian un acuerdo de asociación, que incluye un diálogo político, otro de cooperación y un tercero comercial. Según recientes declaraciones del presidente boliviano, Evo Morales, este acuerdo podría afectarse por la nueva disposición.
El vicecanciller boliviano Hugo Fernández dijo en tanto este miércoles que Bolivia analizará "detenidamente" la nueva legislación y rehusó emitir más comentarios sobre una "decisión soberana del parlamento europeo".
El diplomático francés recordó de su lado que la Comisión Europea recibió una nota escrita de los cancilleres andinos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, quienes expresaron en Lima la semana pasada sus observaciones a la nueva norma contra los clandestinos.
"Se puede criticar, hay críticas, bienvenidas, pero primero hay que saber que todo país tiene derecho de protegerse de la migración no organizada", afirmó el embajador, quien aclaró que la región sí acepta a inmigrantes, pues requiere de mano de obra que ayude a generar mayores niveles de desarrollo.
El jefe de la Delegación de la Comunidad Europea en Bolivia, Kenneth Bell, dijo por su lado que "el diálogo (con los países de la CAN) más que factible es necesario".