El segundo base dominicano Plácido Polando estuvo explosivo con el bate al pegar cuatro imparables y el abridor venezolano Armando Galarraga lanzó seis entradas sólidas para guiar a los Tigres de Detroit a la victoria de 7-2 frente a los Gigantes de San Francisco.
Polanco comienza a ser el revulsivo que el manejador de los Tigres, Jim Leyland, buscaba en el ataque y lo hizo al estar perfecto con el bate de 4-4, tres carreras anotadas y dos impulsadas.
Desde el pasado 25 de abril, Polanco ha disputado 47 partidos para conseguir .367 (72-196) de promedio de bateo, con dos jonrones, 15 dobles, 21 carreras impulsadas y 31 anotaciones.
Junto a Polanco la conexión latinoamericana de los Tigres también estuvo activa con el tercera base venezolano Carlos Guillén que se fue de 4-2, un par de impulsadas y anotación.
Mientras que sus compatriotas, el jardinero Magglio Ordóñez se fue de 4-1 con impulsada y lo propio consiguió el primera base Miguel Cabrera.
El paracorto colombiano Edgar Rentería, que la pasada noche llegó a los 2.000 imparables como profesional, se fue en blanco en cuatro turnos al bate, pero piso una vez la registradora.
Galarraga (7-2) volvió a ser el lanzador sorpresa y ganador del equipo al completar seis entradas con siete imparables y dos carreras, ambas sucias, permitidas.
El joven lanzador venezolano no permitió carreras limpias y sacó cinco ponches para conseguir su tercer triunfo consecutivo como abridor y el cuarto desde que perdió una decisión ante los Mellizos de Minnesota el pasado 23 de mayo.
Además Galarraga también apoyó su causa al recibir dos bases por bolas y anotar una carrera.
El gran derrota volvió a ser el zurdo Barry Zito (2-11), que sólo aguantó dos entradas en el montículo para ser castigado con cinco imparables y cinco carreras limpias, dio cuatro bases por bolas y sacó dos ponches.
Nadie, ni los peloteros rivales, reconocen al pobre nivel de juego que tiene Zito con sus lanzamientos desde el montículo.
La gran esperanza para Zito es que los Gigantes podrían contratar a Rick Peterson, el ex entrenador de pitcheo de los Atléticos de Oakland, con que triunfo antes de llegar al equipo de San Francisco y ahora ha quedado libre tras ser despedido por los Mets de Nueva York.
Los Gigante quieren encontrar una solución a los problemas de Zito, su gran fichaje de hace dos temporadas, que consiguieron como agente libre por 136 millones de dólares.