México acordó el miércoles congelar hasta fin de año los precios de más de 150 productos alimenticios para proteger la economía y los bolsillos de los mexicanos, en momentos en que un alza mundial de los precios ha generado presiones inflacionarias.
El Gobierno y la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin), que agrupa a 46 cámaras nacionales de todas las industrias, acordaron dejar fijos los precios de productos como la harina, las conservas, las salsas picantes, el chile jalapeño, el aceite, frijoles y algunas bebidas, entre otros.
"Con esta decisión de la Concamin se congelan a partir de hoy y hasta fin de año los precios de más de 150 productos", dijo el presidente, Felipe Calderón, en rueda de prensa junto al presidente de la Concamin, Ismael Plascencia, y otros empresarios.
La inflación anual de México llegó en mayo a un 4.95 por ciento, su mayor nivel desde diciembre del 2004, alejándose de la meta del banco central del 3.0 por ciento más/menos un punto porcentual.
El alza de precios es más leve que en otros países de América Latina, pero analistas creen que México empezó a mostrar signos de contagio por el alza global de los precios de los alimentos derivada de una mayor demanda de países como China e India, la fabricación de biocombustibles y los precios récord del crudo.
El precio del aceite comestible, componente básico del índice de precios al consumidor, ha subido más de 50 % en los últimos 12 meses hasta mayo.