- JUN. 18, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
SAN FRANCISCO, EE.UU. Del Martin y Phyllis Lyon en la juventud.
Falta plebiscito.
California celebró el pasado lunes sus primeras bodas legales entre parejas homosexuales de todo el país, decisión que desafía a otros estados que definen al matrimonio como la unión entre hombre y mujer.
California es el segundo estado –luego de Massachusetts– en establecer el matrimonio de personas del mismo sexo, pero es el primero que otorga licencias a parejas de cualquier estado. El casamiento gay es rechazado por 45 estados, aunque Nueva York honrará las uniones producidas en California.
En Nueva Jersey y Vermont se garantizan derechos a parejas del mismo sexo, similares a los matrimonios heterosexuales pero con otro nombre.
Dos parejas de mujeres, conformadas por activistas por los derechos homosexuales, fueron las primeras en casarse.
En Beverly Hills, Los Ángeles, Robin Tyler y Diane Olson, de 66 y 54 años respectivamente, se dieron el “sí quiero” un minuto después de que entrara en vigencia la ley estatal, tras cuatro años de buscar sin éxito una licencia de boda.
Asimismo, Phyllis Lyon y Del Martin, de 87 y 83 años, fueron casadas en el Ayuntamiento de San Francisco por el alcalde Gavin Newsom, un impulsor de este derecho.
Ambas han estado juntas por más de 50 años y también fueron las primeras en casarse en el 2004 durante el Invierno del Amor, cuando 4.000 parejas de personas del mismo sexo intercambiaron votos.
Las cortes rechazaron estas uniones particulares, pero en mayo la Suprema Corte estatal volvió a aprobarlas, dejando sin efecto la prohibición al matrimonio entre homosexuales.
Ambas parejas esperaron entre 30 y más de 50 años para casarse y tener unión bajo iguales términos legales del matrimonio de heterosexuales.
“Si se les niega a los gay y lesbianas el derecho a casarse, eso es segregación”, dijo Tyler, una productora y guionista que ha sido activista de las demandas homosexuales desde 1970.
En un referéndum el mismo día de las elecciones presidenciales, el 4 de noviembre, los californianos tendrán la opción de validar o no los matrimonios entre personas del mismo sexo, y los próximos meses serán un examen crucial para que gay y lesbianas convenzan a los ciudadanos de que no hay marcha atrás en dar derechos matrimoniales a todos.