Lunes 16 de junio del 2008 Música

Megadeth en Quito

GALO BETANCOURT

Banda estadounidense cautivó a fans

En el concierto hubo fallas de sonido que el grupo, que tiene más de 25 años de carrera, supo superar.

Cuando Dave Mustaine ingresó al escenario a las 21:00 del pasado viernes, sus pasos emanaban los más bellos recuerdos a los 8.000 asistentes que acudieron al concierto de su agrupación Megadeth, en la Plaza de Toros Quito.

Es que el vocalista fundador de la legendaria banda es más que un gran rockero.
Mustaine significa revuelta en una habitación, reclamo de un padre por el excesivo volumen que casi estalla cristales y amistad entre amigos de barrio.

El líder de la agrupación provocó la más bella rebeldía con un llamado visceral a la paz y a recobrar los sentimientos humanos en una época llena de conflictos bélicos-nucleares.

El californiano, de 47 años,  ya no es el mismo de antes. Sus movimientos son más aletargados, pero le queda el ímpetu para presentar distintos temas de sus once discos que han sido editados desde 1985.

El repertorio fue generoso con sus fans de antaño que enloquecían con cada canción. Difícilmente se pudo escoger mejor los temas en el Tour of Duty, que los llevó a Chile, Brasil, luego a Perú y Ecuador.

Mustaine habló en español, aunque confesó que su pronunciación era mala. A los asistentes eso poco les importó. Gustó más el gesto: “Bienvenidos a la casa de Megadeth”, afirmó,   luego colocó una bandera de Ecuador que tenía impreso el sello de la agrupación.

Los movimientos del vocalista eran parcos y a la vez sentidos. Cada una de las 21 canciones interpretadas merecerían ser mencionadas. Sleepwalker, Wake up dead, Take no prisoners, In my darkest hour, Hangar 18, A tout le monde, Gears of war, Tornado of souls, Peace sells, son solo unos pocos ejemplos.

Mención especial se merecen Symphony of destruction con la cual el público que se congregó en la Plaza de Toros Quito parecía moverse al ritmo de un coro improvisado desde la general: “Megadeth, Megadeth, Megadeth...”.

Tras casi dos horas de uno de los mejores espectáculos de rock de los últimos años, y vaya que en este tiempo se han presentado gran cantidad de bandas en la capital, los cuatro integrantes decidieron terminar con la esperada Holy wars.

Lástima que un sonido con muchas imperfecciones afectó al espectáculo y que en la general no se lo pudiera disfrutar  en su magnitud. El consuelo fue que Mustaine prometió volver en varias ocasiones. Entre sus fans quedó retumbando la promesa  del “Ángel caído de la banda Metallica”.

También algunas frases del tema Turst, que la interpretó una  parte en español: “Me duele todo el cuerpo por los errores. Traicionados por la lujuria nos mentimos tanto el uno al otro, que en nada cambiamos. Dios te lo pido de rodillas, ayúdame, por favor”.

Música

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.