- JUN. 16, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Eso perjudica sobre todo a los pescadores de la zona, a los que practican deportes acuáticos y a los visitantes, entre los que se hallan miles de familias guayaquileñas y de otros sitios cercanos que, con sus niños, acogieron desde el inicio el parque El Lago como uno de sus sitios de paseo favoritos para los fines de semana.
Un daño adicional que no se puede descartar sin estudios técnicos que todavía no existen es la posibilidad de que en algún momento este fenómeno coyuntural afecte la ecología del lugar.
Corregir el problema no requiere de mayores esfuerzos pero sí de que el Estado tome una decisión, porque se requiere de recursos económicos de los que, al parecer, Cedegé no dispone. Esperamos que esa solución llegue pronto.