Con serenatas, rezos, flores y regalos se festejó ayer a los jefes
de la familia.
Con serenatas y flores cientos de personas visitaron ayer las tumbas de sus padres, hermanos y amigos al recordarse el día clásico del rey del hogar.
Petita Cevallos y Luis Terán, quienes ofrecieron melodías alusivas al padre en el cementerio Ángel María Canals, entonaron diversas canciones que provocaron lágrimas en quienes las escucharon en el camposanto del suburbio.
“Hace siete meses que falleció, pero todavía lo recuerdo. Él fue un gran hombre y un excelente padre”, expresó con lágrimas Marjorie Ibarra.
A unos metros de Ibarra estaba Liliana Gavilanes, de 36 años, que sentada sobre el piso rezó en frente de la bóveda de su abuelo, a quien le pidió que bendiga a toda su familia.
También se vio a familias que se abrazaban mientras recordaban a sus progenitores.
“Esta fecha no es la misma desde que él ya no está. Íremos a la casa pero sin ningún motivo para celebrar”, dijo Sandra Cruz junto a sus tres hermanos y dos sobrinas.
En el Cementerio General y Jardines de Esperanza familiares de los difuntos optaron por arreglar las tumbas. La mayoría dedicó toda la mañana para visitar a sus seres queridos.