Los teutones requieren de un empate ante los austriacos para pasar de ronda.
La selección alemana quedó bajo presión antes del encuentro de hoy contra Austria en la Eurocopa, pero eso complace a los jugadores, afirmó el centrocampista Torsten Frings.
La derrota por 2-1 ante Croacia el pasado jueves implica que los favoritos del Grupo B no pueden perder en Viena ante el coanfitrión del torneo si quieren clasificar a los cuartos de final.
“Va a ser un gran partido”, dijo Frings en rueda de prensa. “Vamos a estar jugando frente a 50.000 aficionados en un estadio contra los anfitriones. ¿Qué podría ser mejor? Eso nos va a dar un empujón”.
“Es nuestra culpa que este partido sea visto como una final pero sabemos que somos lo suficientemente buenos como para vencer a Austria. Si estamos tensos se puede decir que eso es positivo”, agregó el teutón.
Frings dijo que sería un error abandonar la confianza en la forma de jugar aventurada, ideada por el ex director técnico Jürgen Klinsmann y desarrollada por el actual entrenador, Joachim Loew, para enfrentar a Austria con seguridad.
Algunas bajas
“Este es un equipo mucho mejor que el que salió a jugar en la primera fase hace cuatro años en Portugal”, dijo.
Alemania saldrá al campo sin Bastian Schweinsteiger, que se encuentra suspendido, mientras que Marcell Jansen está en duda debido a una lesión de hombro.
Lukas Podolski y Philipp Lahm han sufrido golpes menores, pero estarán en condiciones para el partido.
Croacia, con seis puntos, ya se clasificó y se aseguró el primer puesto en el grupo. Alemania tiene tres unidades, Polonia y Austria (1).
Aferrados a un milagro
El anfitrión se aferra al “milagro” de Córdoba, localidad argentina donde logró una histórica victoria 3-2 sobre Alemania, en el Mundial de 1978, para seguir en el torneo.
El “milagro de Córdoba”, convertido en un producto de marketing de la Eurocopa en Austria, es tan increíble como el grito de alegría del relator de radio Edi Figer “I wer' närrisch!” ("¡Me vuelvo loco!”, en austriaco), que entró en la leyenda tras narrar el triunfo.