La organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) denunció que el paso de la antorcha olímpica por Lhasa, tras los disturbios en la capital tibetana, es "irresponsable" e "imprudente".
La organización con base en Nueva York aseguró que Lhasa, que albergará el sábado el recorrido de la antorcha olímpica, permanece tomada por la policía y bajo un bloqueo mediático tras las protestas antichinas del pasado mes de marzo.
"La situación en Lhasa es cualquier cosa menos normal", denunció la directora de HRW Asia, Sophie Richardson, en un comunicado.
"Las autoridades continúan temiendo que los tibetanos traten de protestar y los tibetanos siguen temiendo ser arrestados en cualquier momento y sin ningún motivo", añadió.
"Usar Tíbet para un acto propagandístico como el relevo de la antorcha olímpica es a la vez irresponsable e imprudente", criticó.
Los líderes tibetanos en el exilio aseguran que 203 personas murieron tras los disturbios en marzo, mientras que las autoridades de Pekín sólo reconocen la muerte de un "insurgente" y acusa a los alborotadores de haber matado a 21 personas.
HRW denunció que China impide el acceso de la prensa a Tíbet para que no se difundan reportajes sobre violaciones de derechos humanos. También denunció arrestos arbitrarios para impedir nuevas protestas.